Hoy he cumplido mi primera semana de vida. Parece mentira, porque las últimas dentro de la barriga de mi mamá se hacían eternas, y esta ha pasado en un suspiro. De momento seguimos en la fase de adaptación, pero poco a poco la vamos superando. Lo que peor llevamos son mis “aires” y el hipo, que no me dejan dormir. Lo mejor, la cabezadita que doy después de mi baño matutino, que no me despierta ni una bomba. También me gusta cuando mis papás me sacan de paseo o me ponen un ratito al sol por la tarde. Esta tarde me han pesado, 3.460 gr, que será un poco menos porque llevaba el pañal, acababa de comer… Pero bueno, el caso es que he engordado, y eso significa que me alimento bien. Para que veais lo que he cambiado, os dejo otra foto, esta ya sin camiseta, que en este sitio hace un calor…

Hoy he hecho mi primera visita oficial al centro de salud, al que por cierto, espero no tener que acudir más de lo estrictamente necesario, que quiero ser un niño sano y fuertote. Me han hecho la prueba del talón. Papá decía que si era el talón de los 2.500 € de Zapatero, pero por desgracia para mí, ha sido algo bastante menos agradable. Una ATS me ha pinchado en el talón y me ha sacado sangre, y yo me he puesto a llorar mientras mi mamá intentaba consolarme. La señorita encima se quejaba de que me salía poca sangre, pero anda que si yo hubiera podido hablar y quejarme…Por lo demás hoy me estoy portando muy bien, como, hago caca y duermo, esas son mis obligaciones de momento.
Os dejo otra foto mía, esta vez luciendo todo mi palmito. Por cierto, no os dije que pesé 3.080 gr y medí 50 cm. Soy un hombrecito!

23 de julio de 2008. Recordad esa fecha porque marcará mi vida (y las de mis papás) para siempre. Ese fue el día en que vine al mundo!!! Como ya todos sabéis, me llamo LEO. Os ha extrañado el nombre, eh? Ya veis, las cosas de mis papás. Yo ya estaba acostumbrado, porque ellos me hablaban mucho cuando estaba en la barriguita de mamá. Jo, ahí sí que se estaba agustico. Por eso cuando me dijeron que ya había llegado el momento de salir, me resistí un poquito. Al final no quedó más remedio y…no sabéis lo que me alegro!!! Porque, no solo he conocido a mis papás, que están loquitos conmigo, me adoran y ya no se imaginan la vida sin mí, sino además a un montón de gente que estoy seguro que me van querer un montón. A pesar de mis llantos, mis noches en vela o mis gases, creo que soy el mejor regalo que la vida le ha podido hacer a ellos, a mis papás. Quién se lo iba a decir a estos dos que se conocieron a través del teléfono, jeje. Yo sé que ellos me van a cuidar un montón, y a tratar de hacer de mí una gran persona. Seguro que esperan que yo no se lo ponga muy difícil, pero bueno, eso ya lo iréis leyendo aquí.
Os dejo una de mis primeras fotos, todo el mundo dice lo guapo que soy, tú que opinas?

Y no precisamente por altas temperaturas, que también. Por fin llegó el día, el 22 de julio, la fecha probable del parto de nuestro peque. Desde que descubrimos que estaba embarazada era un día señalado en nuestro calendario, un día que se ha hecho esperar. Y que, como su propio nombre indica, sólo señalaba una probabilidad…que no se ha cumplido! Aunque os aviso que la cosa está animándose. Desde anoche mis contracciones ya son ligeramente dolorosas. Y digo ligeramente porque preveo que serán mucho, mucho más fuertes. De momento andamos cronometrándolas para que, cuando se repitan cada 5-7 minutos, salgamos pitando para el hospital. ¿Será hoy, mañana…? ¿O cesarán las contracciones y tendremos que seguir esperando? Ay, esto es un sinvivir!!!
…pero aquí seguimos, igualito que estábamos! La verdad es esto de que los cambios de luna favorecen los partos tiene poca base científica, por no decir ninguna, pero claro, cuando estás deseando de dar a luz te ilusionas casi con cualquier cosa. El caso es que Junior aún no ha decidido que ha llegado su momento. Hay quien me dice que es porque lo he cuidado tan bien estos 9 meses que no quiere dejarme, pero lo que él no sabe es que cuando esté fuera lo vamos a cuidar mucho mejor, y no sólo yo! Así que únicamente nos queda seguir esperando pacientemente, por muy difícil que nos esté resultando. Seguiremos informando.
Esta mañana ha sido mi segunda visita a monitorización, y bueno, más de lo mismo. El peque no quería “manifestarse”, y para colmo, la enfermera, que la pobre era su primer día allí, ha estado casi diez minutos para encontrarle el latido. Al final, y tras dos zumos y una barrita de cereales, ha empezado a moverse. Pero contracciones, ni una. Menos mal que cuando he entrado a la consulta de la ginecóloga he tenido una, ella me ha tocado la barriga, dura como una piedra y me ha dicho, mira sí, una contracción, pero hasta que no sean cada tres minutos…Uf, pues no me queda a mí nada! Me ha dicho que las medidas de Junior seguían aumentando, que él estaba bien y bueno, eso para nosotros es lo más importante. También me ha comentado lo de la luna, debe ser que todas las parturientas que pasan por allí confían en lo mismo. Veremos a ver qué pasa el próximo viernes, porque como tengan razón nos vamos a juntar allí unas cuantas!!!
Ojala esta sea la última foto que tenga que poneros de mi barriga, y que la siguiente ya sea la su inquilino recién llegado a este mundo, que ya estamos ansiosos!!! Hoy se cumplen justo 39 semanas de embarzo, y a medida que se acerca el momento del parto parece que éste no va a llegar nunca. Aquí estamos ya con nuestra maletica preparada, las cámaras cargadas a tope, el coche en la puerta…pero nada. Vamos a tener que empezar con los remedios naturales para iniciar el parto: caminar, las cosas picantes, las yerbas varias… Yo confío en la luna, que es otra de las cosas que dicen las “abuelas” que influye. El 18 entra en llena, ¿por qué no puede ser ese día? En fin, intentaremos mantener la calma y no desesperarnos con la espera, más que nada porque eso no beneficia al peque que, además, es el que tiene la última palabra en esto. Esperad, creo que dice algo!

Je, je, y nosotros que salgas!!!
Nuevamente, gracias al tito Alfonso por sus efectos especiales.
Ahí es donde tenemos ya nuestro “Fórmula 1″, el cochecito de Junior. Ayer por la tarde lo recogimos de la tienda y esta mañana, por fin, hemos terminado de hacernos con él. Y digo por fin porque, parece una tontería, pero ha costado su buen trabajo montar las diferentes piezas, y sobre todo, desmontar la que traía, la sillita. Y no por falta de práctica, que aunque no es lo mismo, pero una está curtida en montajes varios, como por ejemplo nuestro dormitorio, incluido un armario de 2×2,36 metros con puertas correderas, todo montado por las manitas de estos futuros padres. Jané debería aprender de los manuales de instrucciones de IKEA, porque los suyos son inteligibles. Vamos, que he tenido que volver hoy a la tienda a que me explicasen como quitar la dichosa sillita… Ahora ya está el tema medio controlado y sólo nos queda practicar cómo se montan el capazo y el cuco en el coche y, como no, esperar que sea cómodo para el peque!
Como os comenté, esta mañana tenía mi primera visita en Bienestar Fetal, las famosas “correas”. Me dijeron que tenía que ir bien desayunada, para que el peque estuviera activo y se registraran sus movimientos. Pero es lunes, eran las 8:30 de la mañana, y él decía que nanai. Yo le he explicado a la enfermera que es que lleva genes gaditanos, y claro, como en Cádiz no se ponen a funcionar hasta la hora de la cervecita del mediodía… Al final me ha dado un zumo de manzana, lo hemos estimulado un poquito y ha empezado a moverse. Luego me ha visto una ginecóloga que me ha hecho una ecografía. Dice que todo está normal para mi tiempo de embarazo y que el bebé ya está con la cabeza totalmente encajada. El segundo control, el próximo día 16, aunque la propia ginecóloga me ha dicho que a ver si con un poco de suerte no tengo que esperar y antes me pongo de parto, porque ya cualquier momento es bueno. La pobre estará aburrida de ver a primerizas como yo deseosas de dar a luz cuanto antes! Así que permaneced atentos a las novedades, que en nada esperamos daros la noticia del nacimiento de Junior!!!
Así es como va a dormir nuestro peque en la cuna que le hemos preparado, y de la que más abajo os dejamos un testimonio gráfico. Ya sólo quedan tres semanas para salir de cuentas, así que tenemos que dejarlo todo medio listo por si finalmente decide que ya está harto de su acuoso medio de vida y decide que ha llegado el momento de salir a enfrentarse al mundo. Que menudo panorama se va a encontrar el pobre… Aunque bueno, siempre podrá decir que él nació el año que la selección de fútbol de España, después de muuuuucho tiempo y maaaaás decepciones, ganó su segunda Eurocopa!!!
Ahora lo peor, aparte de la espera, es el calor. Yo creía que todas las que me decían “menudo calor pega la barriga”, exageraban, pero me he dado cuenta que no, que esta pelota es como una estufa permanente, y yo que apenas soy calurosa en circunstancias normales, me paso el día abanicándome! Y todo el día bebiendo agua, tomando fruta fresquita, polos… y sin salir del salón que bien que estamos amortizando el aire acondicionado.
El próximo lunes tengo mi primera cita en “correas” que dicho así suena a instrumento de tortura, verdad? Deberían llamarlo por su nombre, que asusta menos: monitorización fetal. Ahí controlarán que todo esté en orden, si ya tengo contracciones (y yo no me he enterado, que ojalá sean así todas), y bueno, no sé que más. Ya os contaré el lunes.
