Las correas, segunda parte
Esta mañana ha sido mi segunda visita a monitorización, y bueno, más de lo mismo. El peque no quería “manifestarse”, y para colmo, la enfermera, que la pobre era su primer día allí, ha estado casi diez minutos para encontrarle el latido. Al final, y tras dos zumos y una barrita de cereales, ha empezado a moverse. Pero contracciones, ni una. Menos mal que cuando he entrado a la consulta de la ginecóloga he tenido una, ella me ha tocado la barriga, dura como una piedra y me ha dicho, mira sí, una contracción, pero hasta que no sean cada tres minutos… Uf, ¡pues no me queda a mí nada! Me ha dicho que las medidas de Junior seguían aumentando, que él estaba bien y bueno, eso para nosotros es lo más importante. También me ha comentado lo de la luna, debe ser que todas las parturientas que pasan por allí confían en lo mismo. Veremos a ver qué pasa el próximo viernes, porque como tengan razón nos vamos a juntar allí unas cuantas…
