Bebé olímpico
Me dicen mis papás que hoy han empezado los juegos olímpicos, un acontecimiento donde se juntan un montón de deportistas a competir. Aunque yo, a miles de kilómetros de la China, también tengo mi particular competición. El rival, los gases. Jo, que pesadilla. Anoche apenas me dejaron dormir, y lo poco que lo hice fue en brazos de mamá. Encima ahora quiero comer cada dos por tres, así que más se me acumulan. Menos mal que ayer estuvimos en el pediatra y éste me recetó Aerored para ver si me ayudaba un poquito. Esta mañana me lo compró mi papá y parece que algo funciona. De momento mis caquitas han dejado de venir acompañadas de “ventosidades explosivas”, lo cual significa que el aire ya no pasa tan fácilmente a mi tripita. También me pesaron, 3.700 gr, ahí la verdad es que me merezco la medalla de oro. Esperemos que esto de los gases sea como una carrera de 100 metros lisos, rápida y fugaz, y no como la maraton…
Una cosa más, aprovecho para saludar a los que serán mis futuros amiguetes, uno que acaba de nacer, Francisco, y otro que viene de camino, Juan Antonio. ¡Sed buenos con vuestros papis!
