dulces sueños
Últimamente el sueño es algo que se cotiza caro en mi casa, sobre todo desde que me he acostumbrado a dormir sobre mi mamá. Pero es que ahí se está tan agustito… Es lo más parecido a cuando estaba dentro de ella, jo, que tiempos aquellos en los que no tenía que preocuparme absolutamente de nada! Y es que al sitio ese donde me ponen a dormir todavía no le he cogido yo el punto. Tanto es así, que cuando parece que estoy totalmente vencido, cuando se me cae la babilla e incluso hasta ronco, y me dejan caer ahí, hala, enseguida me despierto y vuelta a empezar con los meneillos y el ea ea, ea, ea. ¿Qué será eso de ea, ea, ea? ¿Una especie de código secreto para hipnotizarme? Pero bueno, a veces para no martirizar mucho a mis papás consiento quedarme, eso sí, adoptando una postura muy particular. Os dejo una foto para que lo comprobéis. Ah, y dulces sueños.
