Y van tres
Hoy cumplo mi tercera semana de vida, así que tocaba pasar revisión. El peso es lo que mejor llevo. Me he apuntado a la moda de las subidas espectaculares, como la del IPC o el Euribor (ya soy un niño muy puesto en la macroeconomía) y esta semana he ganado 400 gr. Así que ya peso 4.100 gr. Y todo a base de la teta de mi mamá, que a la pobre la tengo aburrida, cada dos por tres ahí enganchado. Eso del peso también lo padece su espalda, que quieras que no me dejo caer, y como sólo quiero estar en brazos… La tripita del ombligo todavía la tengo, pero dice el pediatra que la tengo cauterizada y muy bien, que tengamos paciencia y esperemos a que se caiga, que es normal. Y que también es normal lo de mi sueño tan ligero (me despierta una mosca), lo de mis gases… Como dice mi papá, seis años de carrera para que luego o todo sea normal o culpa de un virus. A ver si me hago un poquito más grande y todo se regulariza… ¡o no!
Os dejo una foto en la que estoy dormidito, esta vez sobre las piernas de mamá (¡el caso es evitar la cuna!).
