¡Al agua patos!
Ahora que por fin se me ha caído la tripita del ombligo, que menudo apego le había cogido, he empezado a disfrutar de mi baño, porque ya puedo sumergirme y chapotear. Verás cuando sea un poquito más grande y ponga el baño perdido, je, je. Hoy cumplo cuatro semanas, así que tocaba pasar por la báscula. La noticia es que sigo creciendo, para alegría de mis papás y sobre todo de mamá, que estos días está teniendo problemillas con mi fuente de alimentación y tenía sus dudas. Pero yo las he disipado, ya voy por 4.480 gr, peso que se nota en mis chichas, cada vez más pronunciadas. Dicen que ahora lo que se lleva son los cuerpos esbeltos, pero yo cuanto más gordito me pongo más guapo estoy y más le gusto a mis papás. Espero que a las niñas también, ya he visto que hay una mallorquina por ahí que quiere conocerme…
Una cosita más, daros las gracias a todos los que os pasáis por aquí para leer lo que escribo sobre mí, y especialmente a los que me dejáis mensajitos, ¡eso mola un montón!
