Reír y dormir
Esto es lo que más le gusta a mis papás que haga, tontos que son. Lo primero, porque así les demuestro lo feliz que estoy cuando juegan conmigo. Y lo segundo, porque así descanso, asimilo todo lo que estoy aprendiendo y descubriendo y crezco más. Lástima que no siempre pueda estar así, que digo yo, también tengo que dejar constancia de mi carácter! Mamá dice que ya tan pequeño apunto maneras. Y como tiene el referente de mis primos, que andan bien servidos en este sentido… debe ser la genética.
Siempre se me olvida deciros que el otro día por fin mi mamá pudo cortarme las uñas. Que menos mal, porque cada dos por tres me arañaba la cara y todo lo que se pusiera por delante. Eran como cuchillillas. Mi papá decía que iba a contactar con algún cuadro flamenco a ver si empezaba a ganarme la vida, porque la del pulgar la tenía como Tomatito, lista para arrancarme por bulerías o seguidillas.
Y ahora os dejo unas fotos que ilustran el título de este post.
En esta mi papá, armado de paciencia, consiguió pillarme sonriendo.
En esta, dormido en los brazos de mi abuelo Paco. Me pasea y me pasea hasta que me aburro y me duermo en cualquier posición. Pero… ¡y lo que me gusta!
Y la última, otra de mis posiciones favoritas, sobre mamá. Dice que los 2.500 € de ZP se los va a gastar en arreglarse la espalda…
