Tres meses: listo para nacer
Así es, hoy por fin cumplo mis primeros tres meses de vida. Y digo por fin porque todo el mundo dice que a partir de este momento las cosas cambian a mejor. No es que hasta ahora no hayan ido bien, pero bueno, ya sabéis, era tan pequeñito… El caso es que esa opinión tiene su razón de ser. Hace muchos muchos años, cuando el hombre todavía caminaba a cuatro patas, los embarazos duraban doce meses, que era el tiempo que los bebés necesitábamos para estar totalmente desarrollados. Pero cuando pasamos a caminar erguidos, la pelvis se estrechó, de modo que para que nuestra cabecita pudiera pasar por ahí se tuvo que reducir el embarazo a nueve meses, a costa de que aún no fuéramos del todo maduros. De modo que ya con mis 9+3 meses, estoy, efectivamente, listo para nacer. Creo que voy a abrir una sección especial en esta página para contaros estas cosillas tan interesantes. Podría llamarse la “Leopedia”, je, je. Mis papás esperan que los cambios se noten sobre todo en mis hábitos de sueño nocturno, porque cada noche me despierto normalmente tres veces para comer. Que no sé si os lo había dicho, pero es que soy un glotón. Ayer pasé por la báscula y ya voy por 6.800 gr. Bueno, como siempre hay que quitar la ropa… Y como no me basta con la teta de mi mamá, ahora también me paso el día chupándome las manos. También me ha dado por hacer unos ruiditos muy graciosos. A veces parezco un gato al que están ahogando. Y lo mejor, sigo aprendiendo a dominar mi cuerpo. De todo esto, os dejo un ejemplo gráfico. No os perdáis el final del vídeo, ¡es mi gran logro de la última semana!
