¡Está nevando!
Dice el refrán que cuando el grajo vuela bajo hace un frío del carajo. Pues bien, yo no tengo ni idea de lo que es un grajo, de si vuela bajo o no, pero lo que sí sé es… ¡que hace un frío que pela! Y por lo visto cuando eso pasa en vez de agua, del cielo cae nieve. Y en esas que estaba yo el otro día jugando en la cama con mamá y entra papá y dice: ¡Está nevando! ¿Qué? ¿Cómo? Corriendo me levantaron y me llevaron a la ventana para que descubriera ese nuevo fenómeno meteorológico. He aquí la prueba:
Los tejados empezaron a ponerse blancos y los coches de la calle también. Así estuvo un buen rato, aunque luego paró. Mis papás me dijeron que cuando nieve más vamos a hacer en mi terraza un muñequito de nieve y le vamos a poner una nariz de zanahoria. Vamos a ver, no me confundáis, ¿la zanahoria no se come? ¿Como es que funciona también de nariz? El caso es que con estas temperaturas tan bajas pasamos mucho tiempo en el salón de casa, porque ahí mis papás enchufan aparatos varios y se está muy calentito. Aunque yo, la verdad, es que estoy ya un poco harto de esas cuatro paredes. Mi mamá me dice que tenga paciencia, que el invierno no ha hecho nada más que empezar y que así estaremos por lo menos hasta marzo.¿Queeeeeeeé? Con lo que a mí me gusta la calle… Menos mal que a veces se apiadan de mí y me sacan a dar una vueltecita. Eso sí, antes me visten con más capas que a una cebolla y luego cuando estoy en mi carrito me ponen un plástico por encima, vamos, como un tomate en un invernadero voy (lo digo porque mi abrigo es rojo). Yo rechisto mucho con tanto preparativo, pero he de reconocer que merece la pena porque luego se va tan agustito… Mi mamá me mira con cara de envidia, porque ella es muy friolera y no lleva plástico. Eso en la calle, pero en casa es todo lo contrario, cuanta menos ropa llevo, mejor. Mis papás han descubierto que, cuando ya estoy muy tontorrón, lo que más me calma, incluso más que el chupe, es que me quiten los pantalones, je, je. Entones me relajo una barbaridad. Hoy, como me siento generoso, os voy a dejar además de la foto un vídeo en el que, aunque no se ve, estaba así, sin pantalones. Y mirad qué feliz estoy chupeteándome las manos.
