I don´t like mondays
Hasta hace una semana todos los días eran iguales para mí. Ni siquiera los distinguía por la programación de la tele porque como yo sólo veo el Baby Einstein en DVD… Pero ahora todo ha cambiado. He aprendido lo que es el fin de semana: 24 horas con mis papás, dormir en brazos, teti para desayunar e incluso para comer (que empecé muy bien con los purés, pero ahora estando en casa no hay manera oye), juegos en la cama antes de levantarnos… Lamentablemente también he conocido el resto de los días, empezando por el lunes. Esta mañana dormía plácidamente (cosa rara en mí) cuando he empezado a oír jaleillo y una voz lejana que me decía: Leo, cariño, que hay que despertarse, que hoy es lunes y mamá se tiene que ir a trabajar. Sigo durmiendo. Leeeeeeeeeeooooooo. Jo. Venga chiquitín, que tú tienes que ir a la guarde. Pero si son las 7:15, ¡buuuuuuaaaa!
Definitivamente y para el resto de mi vida… ¡¡¡ODIO LOS LUNES!!!
