Sol
Después de muchos, muchos, pero que muchos días grises de lluvia y frío… ¡por fin ha salido el sol! Cómo lo echaba de menos, estaba ya que me subía por las paredes de casa cual baby spiderman de tanto estar encerrado. Pero la primavera ya se intuye, los almendros comienzan a florecer y en el campo unas pequeñas florecillas amarillas crecen entre los viejos olivos dándole color y vida al paisaje. Y yo me he caído en un tonel de miel, madre qué empalagoso me he puesto que me he vuelto medio poeta… será el sol, ¡que me inspira!
Así que, aprovechando la compañía del lorenzo, hemos pasado la mañana del domingo de paseo en el parque, yo con gorrita incluida porque como aún estoy bastante pelón tengo que protegerme la cabezota. Me he montado en el único columpio que había apropiado a mi edad, aunque mamá ha tenido que sujetarme porque si no me caía. Mientras, papá me ha hecho un reportaje completísimo. Uf, ya tengo como para hacer 136 books y medio. Menudo invento esto de la fotografía digital.

