Bidente
Seguro que más de uno os estaréis llevando las manos a la cabeza, hay que ver este bebé, ¿es que no sabe ortografía? Como comprenderéis a mi corta edad no mucha, pero para eso están los correctores on line. Internet es maravilloso.
Pues no, no soy vidente con “v” de Valladolid. Ya me gustaría a mí poder adivinar el futuro para predecir los números de la lotería, por ejemplo. Pero sí soy bidente, con “b” de Barcelona, o lo que es lo mismo…¡tengo dos dientes! Mis papás no se lo podían creer, aunque a tenor de lo mal que lo pasé hace una semana no era de extrañar que mi boca estuviera trabajando a tope. Me explico por si no ha quedado claro: ¡que me han salido dos dientes de golpe! Ahí, con autoridad, para qué hacer las cosas a medias, yo si las hago las hago como Dios manda. Que hay que echar dos dientes, pues se echan, no hay dolor. Bueno, un poquito sí, que vosotros los adultos porque no os acordáis que si no… menudo trauma de por vida tendríais.
Mi mamá estuvo media tarde intentando tomar una foto a los dos nuevos inquilinos de mi boca, incluso sacó una linterna para alumbrarlos bien. Sobra decir que fue un fracaso total. Pero oye, qué divertido eso de la luz moviéndose por toda la habitación.

Y aunque no venga a cuento, hoy me siento generoso y os voy a dejar de propina otra foto para que admiréis mi cada día más bello perfil.

