Pequeño campeón
Ya lo comenté en este post. Mi papá se ha propuesto que yo sea piloto de motos y creo que no va a parar hasta lograrlo. Ya lo dice el refrán, el que la sigue la consigue. Así que él, poquito a poco, me va introduciendo el gusanillo de la velocidad.
El fin de semana pasado estuvo en Jerez viendo los test oficiales de Moto GP. Para los que nunca los habéis visto os contaré que son unas pruebas que hacen los equipos y en las que los pilotos ponen a punto sus motos de cara al comienzo del mundial. Y como fin de fiesta, corren durante una hora a todo trapo y al que hace la vuelta más rápida le regalan un BMW. Ya veis, mi papá pagando su focus desde hace cinco años (y los que le quedan) y estos espabilados se llevan un cochazo por la gorra en 60 minutos. Lo que es la vida. Así que él ha dicho, mi bambino tiene que ser piloto. Y una camisetita que me compró para ir concienciándome. Creo que a los Reyes ya les está encargando una moto de juguete, con minicasco y chupa de cuero incluida. Mi mamá menea la cabeza. No, no, no. Y yo pienso, papi, con la crisis económica y energética que tenemos encima, ¿por qué no eliges mejor otro deporte más baratito y ecológico? No sé, por ejemplo… ¿el badminton?

Jo, acabo de darme cuenta. Vaya moco tenía
¡¡Felicidades Lola!!!
