Premio
Existen muchas clases de premios.
Los hay de gran prestigio internacional, como los Nobel o los Oscars, estos últimos bastante menos serios pero sin duda con mucho más glamour. Dónde va a parar.
Los deportistas compiten por afán de superación, por alcanzar la élite, por ser mundialmente conocidos… y qué duda cabe que por hacerse con un buen talón.
Otros premios son más sencillitos, como los que les dan a los escolares que participan en concursos de dibujo o a los que corren la carrera popular de su cuidad. Aquí el premio suele ser un trofeito, un refresco o una camiseta como mucho por participar, porque dicen que eso es lo que cuenta.
También hay algunos bastante curiosos, como los que te dan tu peso en algún producto típico del lugar. Sobra decir cuál es aquí el producto estrella, ¿no? Pues eso. Digamos que el afortunado tendría para freír patatas o aliñar ensaladas el resto de su vida. Y la de sus hijos, y la de los hijos de sus hijos… Bueno, eso si fuera muy gordote.
Y luego están los ciberpremios. Esos no se enmarcan, ni se colocan en una vitrina. No se ingresan en el banco ni mucho menos se comen, pero sí que dan tanta o más satisfacción que los otros. ¿Sabéis por qué? Pues porque te los da un amigo.
Ayer este blog, mi blog, recibió su primer premio virtual. Casi no me lo creía cuando mamá me lo dijo. “¿En serio, mami? ¿Y eso por qué?” “Pues no sé hijo“, dijo ella, “¡será porque escribes muy bien!” Ay, ay, qué ilusión me hizo. El premio en cuestión nos lo dio nuestra amiga Yolanda, que nos lee desde Perú hace ya bastante tiempo, desde que yo era pequeñito. Nos unió una postura, la de su bebé Ian y la mía que nos empeñábamos en dormir sobre nuestras mamis. Ahora él y yo somos mayores, casi unos niños, y ya no podemos dormir así, ¡faltaría más con mis kilazos! Así que Yolanda, MUCHAS GRACIAS por pensar en nosotros, bueno, en mí, que luego mami se lleva todos los laureles y no, no, no…
Este premio tiene su mecanismo. Hay que escribir un post.
He aquí el post.
Hay que mostrar el premio.
He aquí el galardón:
Y también hay que elegir blogs a los cuales tú se lo darías. Uf, esto sí que va a ser difícil, porque yo se lo daría a todos mis compis, a todos. Incluso a aquellos que no están en la lista y que aún no conozco, porque puede que algún día crucemos nuestros caminos on line. Pero bueno, voy a elegir a tres, mi particular podium (sin escalones, todos al ras). Bueno, son cuatro, pero dos de ellos como si fueran uno
. Y premiaré a los bebés, no porque sus mamás no se lo merezcan, pero es que sin ellos ninguno de esos blogs tendrían sentido. Ellas podrían escribir sobre moda, o recetas de cocina o sobre lo divino y lo humano, pero sin duda no sería tan divertido. Ellos, los niños, son la mejor de las musas. Así que por ser una fuente de inspiración constante premio (que me enrollo) a:
- ER y Emanuel, por tener a LA supermami que todo lo puede y gracias a la cual conocimos a tanta gente alrededor del mundo.
- Laia y Àlex, porque siempre tienen unas palabras para mí y hacen que parezca tremendamente fácil para su mamá Karina tener dos niños tan pequeños y no morir en el intento.
- A mi ex astronauta preferida, a Nikita, por asombrarnos con su precocidad, por su sonrisa y sobre todo por ser la razón para que su mamá Laura siga luchando.
Y mención de honor por supuesto a Ian, ojalá algún día como dice tu mamá podamos conocernos.
Y todos los demás, Emma, Aitana, Francisco, Alba, Inés, Iván, Ale, Valeria…, TODOS, seguid haciendo tan felices a vuestras mamis, ese sin duda es el mejor premio que podrán recibir jamás.


