Bebé 10
El diez es la máxima puntuación en la mayoría de sistemas de calificación.
Cuando un examen te sale redondo, te ponen un 10.
Si eres gimnasta y haces un ejercicio redondo, te ponen un 10 (mamá dice que le pregunte a una tal Nadia Comaneci).
Si eres Maradona (en sus buenos tiempos), llevas el 10.
Y yo, hoy, me merezco un 10.
¿Me habré comido potito y medio en la comida? ¿Habré dormido del tirón toda la noche? ¿Acaso me he soltado a hablar o caminar? Pues no, de momento para todo eso aún me queda.
Si me merezco un 10 es porque… ¡¡¡hoy cumplo 10 meses!!!
Se acabó lo de contar meses con una sóla cifra. A partir de ahora serán dos. Y oye, eso es todo un avance. Es casi una proeza. Casi como las que cada día voy consiguiendo: ponerme de pie (y no sólo mantenerme cuando me colocan en esa posición), gatear, balbucear cosas sin sentido para los oídos adultos (pero de gran trascendencia en el lenguaje de los bebés), perfeccionar la técnica del “agarring”… en fin, un montón de cosas.
Algunas se me resisten, como lo de las palmitas y el adios, adiós. Y no será porque mis papás no me insisten, que están todo el día yéndose para ver si aprendo de una vez. O con la canción de las palmas y el perrito, por Dios qué cansinos son. ¿Pero no os dais cuenta de que no he salido palmero? Lo mío, a juzgar muchas veces por la largura de mis uñas, es la guitarra flamenca. Otros que bailen, otros que canten y otros que hagan las dichosas palmas, que a mí dejadme a lo Paco de Lucía. Al final no me quedará más remedio que aprender, más que nada porque sino soy capaz de cometer un perricidio.
Lo que sí hago últimamente muy pero que muy bien es pegar bocados. Sólo tengo dos minidientes, pero a mí me sobran y me bastan para ir dejando huella en los hombros y caras ajenos. No es broma, a mamá se los hinqué en la cara y hasta una herida le hice. Es que a veces me emociono de tal manera que no puedo controlarme, de la alegría e intensidad del momento, zas, bocado. Cuando lo hago mamá me dice un ¡no! muy rotundo, pero yo he decidido que todavía ¡no! voy a ser consciente de lo que esa palabra significa. Ya tendré tiempo…
Una última cosita. Ayer tuve revisión con mi Doc 60 (por los 60 € que cuesta la visita). Como siempre estoy estupendo. Nada más verme va y me dice el cachondo, jo, cómo está Leo, está cuadrado. Yo me callé por educación, pero estuve a punto de decirle, disculpe Doc, pero yo he visto Baby Newton como cincuenta veces y sé lo que son las formas, incluido el cuadrado, y yo me asemejo más a un redondón… Menos mal que me callé porque luego mami me explicó que se refería a que estaba muy fuerte y sano. Ah, si es por eso sí.
Báscula: 9,8 Kg (¡casi 10!), talla: 71,5 cm (bien). Sigo en mi línea de crecimiento.
Tengo 10 meses. Sigo sano. Sigo fuerte. Sigo feliz. Sigo bello.

