Leo Rolex
Así es como me llamaba mi tita Teresa cuando era un bebé. Y todo porque mi mamá me marcaba muy bien las rutinas: para comer, para dormir, para salir a pasear, para ver la tele… Dice que era porque había leído por ahí que seguir unos hábitos diarios ayudaba a los bebés a aprender a anticiparse al mundo que les rodea, a desarrollar la memoria y a calmarnos y tranquilizarnos. Así nos sentimos seguros y más confiados y tendemos a ser más felices y menos estresados. Idílico esto de las rutinas, verdad? Como para no tener unas.
Por otro lado, en lo de la marca acertó de lleno, porque recordemos que yo soy un bebé de alta calidad y símbolo de la perfección. No soy un tipo “Casio”, que aunque te den la hora como todos los relojes, pues no tiene la misma categoría.
Y volviendo a las rutinas, hoy he pensado en describiros cómo transcurre un día en mi vida, en la vida de Leo:
7:45 AM. Me despierto. Afortunadamente no me roba el sueño un sonido tan desagradable como a mis papás, pi-pi-pi-pi, pi-pi-pi-pi. A mí me despierta mamá y yo siempre (siempre) le respondo con una sonrisa. Comienza un nuevo día!!!
8:00 AM. Vestido, peinado y mochila al hombro (de mamá) llego a la guarde. La verdad es que lo hago aún con la marca de las sábanas en la cara, algo descolocado, así que no es de extrañar que llore un poquito cuando ella se va por la puerta. Pero sólo un poquito, eh? Enseguida se me pasa.
9:00 AM. Hora del desayuno. Papilla de cereales con cuchara, ñam, ñam.
10:00 AM. Siestecilla matutina. No sé cómo lo hace mi seño pero es capaz de dormirnos a todos los niños de la clase (y somos ocho) al mismo tiempo. No importa a qué hora nos hayamos levantado que todos caemos rendidos. Menuda mano tiene.
Hora indeterminada entre las 10:00 y las 11:00 AM. Me despierto. A veces porque ya no tengo más sueño, otras porque algún graciosillo me despierta.
11:00 AM. A jugar!!! O a ver la tele, o manualidades el día que toca hacer manualidades, o a cantar… este ratillo es muy divertido.
12:15 PM. Mmmm, llega la rica comida. Unos días es pollo, otros ternera, otros crema de verduras… pero el resultado siempre es el mismo: plato lleno, plato vacío. En mi guarde hay unas cocineras buenísimas.
13:00 PM. Más juego, más diversión.
13:45 PM. Hora de salida. Tere, la prima de mamá, viene a recogerme y me lleva a su casa.
14:00 PM. Llegamos, busco a Lana, su perrita, y le tiro del pelo. Juego con mis primos, que dicen que peso un montón. Si es que soy un tío muy grande!!!
15:00 PM. Me tomo unas natillas o unos petis. Ya, pensaréis que estoy todo el día rumiando, pero es que estoy en edad de crecer.
15:45 PM. Papá me recoge. Nos vamos a casa.
16:00 PM. Por fin, mi cama!!! Me espera una buena siesta, estoy muy cansado…
18:30 PM. Creo que ya va siendo hora de despertarse, aún queda mucho día por delante y yo ya he repuesto fuerzas.
19:00 PM. Dormir da hambre, así que me tomo mi superbibe de fruta con galletas que me prepara papá, delicioso.
19:30 PM. Me voy a casa de mi abuelo donde siempre le obligo a hacer lo mismo (recordad que hablamos de rutinas): descolgar un cuadro, dar la luz de la habitación de los juguetes, subir la puerta de la cochera y montarme en el coche. Después de esto, ya me puede llevar donde quiera. A veces, si los mocos me dan tregua, me baño en mi piscina de estrellitas.
20:30. De vuelta a casa toca baño. Hay que refrescarse y ponerse guapo para la siguiente actividad.
21:00. El parque!!! Me monto en el tobogán, en el columpio, en el caballito… soy el amo del parque, jejeje.
22:00. Toca retirada. Hay que volver a casa, ponerme el pijama y relajarnos un poco antes de dormir viendo un Baby Einstein.
22:45. En la penumbra de la habitación mamá me da el bibe de la cena, un besito de buenas noches, dos chupes, y a la cuna. Doy vueltas, y más vueltas, me pongo un chupe, me lo quito y me pongo otro. Busco la mejor postura y finalmente…
23:00. … me duermo. Ha sido un día agotador pero feliz.
Y mañana, más.
Con este ritmo entenderéis que me resulte difícil encontrar un hueco para este blog, por eso ahora lo tengo un poco más abandonadillo que de costumbre. Pero como forma parte de mi rutina desde que nací, es algo que me ha dado seguridad y confianza, que ayuda a desarrollar mi memoria y que me hace feliz, no os preocupéis, que me acompañará durante mucho tiempo.
Nota: Todos estos horarios pueden cambiar… sin previo aviso!!!

