Leo y Luca en nunca jamás

Paradojas del caminante

por Se el 21 de agosto de 2009 en La vida de Leo

En el post anterior quedó perfectamente demostrado cuál es mi última hazaña, ¿verdad?. Si es que ya lo dicen, que vale más una imagen que mil palabras. Por eso fui tan breve, porque preferí mostrar lo que he conseguido a explicarlo. Eso fue el otro día. Pero ahora que ya está claro el tema de mi caminar en solitario, pasemos a los detalles. Que yo soy un niño muy completo y tengo que dejar constancia escrita de mi entrada en la era bípeda.

Todo comenzó hace unas cuantas semanas. Lo de los paseitos brazos en alto agarrado de las manos de mis papás lo tenía superado. Además, estaba frito ya de ir en esa posición tan incómoda. Ahora entiendo por qué ningún adulto camina con los brazos extendidos hacia arriba, aparte de ser absurdo es cansadísimo. Así que se imponía la siguiente fase: andar de una manita. Mamá decía que era demasiado pronto, que mi centro de gravedad aún no estaba centrado, nunca mejor dicho. La verdad es que un poquito de razón sí que tenía, sobre todo cuando me tropezaba o me desestabilizaba y me ponía a girar sobre mí mismo como si fuera una peonza. Pero no iba a cejar en mi empeño, ni me iba a rendir. Yo tenía que caminar solito como que me llamo Leo. Así que una vez controlado lo de la manita que me controlaba mi obsesión fue zafarme de ella. Sí, sí, sólo quería que me soltaran para lanzarme a lo desconocido. Y digo lo de lanzarme literalmente, porque creo que primero he aprendido a correr que a andar. Es el ansia, que me ciega. Finalmente lo conseguí, conseguí que me soltaran para demostrar que podía hacerlo, que yo también sabía andar. Los gritos de mis papás debieron oírse en kilómetros a la redonda, caray, qué alegrón que les di. Supongo que los padres del Homo erectus lanzarían sendos rugidos de emoción cuando vieron a su criatura erguirse por primera vez para caminar sobre sus dos patas traseras.

Lo único es que hay una cosa que no me explico. Aquéllo, lo de erguirse, supuso una revolución en la historia de la humanidad, ¿no? Entonces, ¿por qué si fue tan importante el que andásemos sobre dos patas… ahora vamos a todos sitios montados? Yo lo veo, a los bebés nos montan en silletas y los adultos se pasan el día en el coche, hasta para ir a comprar el pan a la calle de al lado tienen que hacerlo motorizados. Tanto entusiasmo cuando uno comienza a andar y luego ¿para qué?

A mí me gusta montar en coche, pero no para desplazarme, no. A mí lo que me gusta, literalmente, es montarme en el coche. Me colocan en el asiento del conductor y ahí soy feliz. Enciendo y apago el aire acondicionado, la radio, cambio de emisora, saco el cd, lo meto, le doy a los limpiaparabrisas, toco el claxon con mi barriga, le doy a los intermitentes, me agarro a la palanca de cambios, abro y cierro el parasol y el techo panorámico, enciendo las luces de posición, las largas, las de emergencia y…¡hasta lo arranco! Sí, no sé cómo lo hice, pero el otro día arranqué el coche yo solito. Menudo susto le di a mamá. No puedo evitarlo, me emociono cuando veo el coche. Es ver las cuatro ruedas y comienzo a agitar como loco mis piernecitas. Que palmitas no se dar, pero lo que es mover las piernas como señal de alegría… ahí no me gana nadie.

Mamá dice que cuando tenga que hacerme 70 km cada día como ella para ir a trabajar (y otros 70 para volver a casa) seguramente las lucecitas y botones varios del salpicadero no me gustarán tanto. Es más, que los aborreceré. Pero como de momento eso no ocurre… ¡dejadme las llaves de vuestros coches que me voy a dar una vuelta!

En el coche

9 comentarios

...dijo Inés el 22 de 08 de 2009

jaja, pero mira qué guapo en tu “carro”, y cómo posas!!! y tengo mis dudas sobre que no te gana nadie con el movimiento de piernas como señal de alegría, arranca el coche y vente para acá que vamos a hacer un campeonato.

muchos ánimos a mamá por los km que se hace al día!

Ya le digo a mi padre que te deje la Perla Negra!!

...dijo Ness el 22 de 08 de 2009

Bienvenido al mundo de los coches, Ivan tb alucina si lo montas en el conductor y tb tiene una habilidad natural por tocar botones y palancas que ni yo misma, o sea su mami, soy capaz de comprender…O es algo que va en el gen masculino o no lo entiendo…

...dijo patry el 22 de 08 de 2009

jajaja Leo tu y tus historias!!! que guapo k estas de vaquero muxaxooooo,a tu amiga Alba tb le encanta toquetearlo todooooooo.muackkk

...dijo yolanda el 23 de 08 de 2009

ajjajajaj que fresquito te veo, y bien agarradito al timon, creo que eso en los hombres esta en los genes, no hay nada que hacer.

Se!! 70 kilometrossssssssssssssssssssss, dios santo!! y yo que reniego con 20 minutos de camino que seran aprox. 20 km,pobre!!

...dijo SPARROW el 24 de 08 de 2009

Pero bueno!!!…¿¿Aún no nos hemos recuperado del Shock de ver al “precioso hombrecillo que camina bajo su propio criterio”, (en la mansión pirata hubo gritos, igual que en TorreperoGil), y ya nos sorprendes cogido del volante??.

Decía Inés que tuviese cuidado Usaín Bolt, ¿¿¿¿pasan dos día y el que debe preocuparse es Alonsito????.

¿Sabes si tienen en Prenatal ese peto de la talla 44?, (ó 46, ya).

BS.

...dijo CRISTINA el 24 de 08 de 2009

Qué bien Leo, todo un peatón!! Ahora ya sabes, verás lo gracioso que es ver correr a los mayores en cuanto te acerques a los bordillos, a las papeleras (las de Madrid por lo menos tienen la altura justa para que os vayáis dando en la cabeza)…

...dijo Alejandra el 25 de 08 de 2009

Leo, me parto contigo… manuel anda en las mismas, no quiere ir de la mano bajo ningún concepto, y los primeros días iba con la cara llena de cardenales…. pero parece que después de darse unos cuantos porrazos empieza a tener más cuidado y se cae menos… Felicidades por tu entrada en la era bípeda!

...dijo Jessica el 26 de 08 de 2009

Hay Leo que guapo de conductor de carro, si es que lo llevas en los genes. Pobre mamá 140 km. diarios es un mundo de distancia.

...dijo Laia el 30 de 08 de 2009

Arrancaste el coche tu solito!
Y no te dejaron ir a ningun lado? mmm.. estas mamas.. a mi después de tantas promesas de que me dejarían pilotear el avión y nada de nada… no no, y luego pregunté si me dejaban el coche al menos, y tampoco… así que tu sí que eres suertudo! Porque yo por más que trato de que me dejen nada de nada!!

Me tienes que decir si el botón ese, que se llama “start” es el de arrancar el coche, porque ese también es el de mi tren, y así es como se pone a caminar…
A ver si la otra vez que toque el botón tengo tanta suerte como tú!

Besotes guapo!

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