Feria, calor y pólvora
Se nota que ya tengo más de un año.
Lo digo porque hay cosas que comienzan a repetirse en mi vida, cosas anuales que las llaman, como las ferias de mi pueblo. Estas ya son mis segundas ferias, aunque cuentan como las primeras porque las del año pasado no las disfruté nada de nada. Entre el fresquito que hacía y mi crisis de crecimiento no estaba el patio como para andar de jarana por ahí. Pero ahora es diferente porque aún hace calor y yo ya no soy un bebé, soy un niño, uno que se desplaza autopropulsado por sus propias piernecitas y que reclama fiesta y diversión.
Comenzaré por mi visita al recinto ferial. Lejos de dejarme influenciar por mi mamá, que sigue insistiendo en que las ferias ya no son lo que eran, acudí con la mejor de mis sonrisas dispuesto a pasármelo bomba.
Error número uno, la feria no es divertida. Al menos lo que allí vi, o mejor dicho, escuché. El tío de la tómbola pregonando la minimoto y la tele de plasma, el de la caseta de los churros con las sevillanas a toda pastilla, el de las “exquisitas patatas rellenas” detallándonos los ingredientes de los tubérculos, los de las atracciones compitiendo a ver quién ponía el grupo más hortera y a mayor volumen… Un ruido ensordecedor que asustó a un niño con reminiscencias de bebé como yo. Mi mamá intentaba consolarme enseñándome el tiovivo pero fue inútil. Además como que no le cogía yo el punto a eso de ver figuritas de cartón piedra girando, girando y venga a girar. La verdad es que para ellos fue un alivio, porque al precio que está el viaje al menos este año se van a ahorrar una pasta.
Si por algo son conocidas las fiestas de mi pueblo son por el Toro de Fuego. A ver cómo lo explico yo. El Toro de Fuego es un señor que se pone una estructura metálica con forma de toro (evidentemente, no va a ser de elefante) sobre los hombros cargada de petardos y cohetes que va lanzando mientras corre por las calles acompañado de la gente. Normalmente no tiene ningún peligro, a pesar de que casi todos los días alguien sale con el pelo o la ropa oliendo a chamusquina, pero por si acaso mi mamá me llevó a verlo a una distancia muy, muy, pero que muy prudencial. Tanto es así que la única foto que pudimos tomar con el zoom a tope y ampliada es esta:
Papá sí que lo corrió, y me ha dicho que me vaya preparando porque el año que viene me lleva con él. No sé yo, no sé yo. La verdad es que en la distancia y comiendo gusanitos se ve de escándalo, no tengo yo necesidad de arriesgar mi cabellera, con el trabajo que me está costando echarla..
Y más pólvora. Ayer fue el día de la Patrona de mi pueblo, en honor a la cual se celebran las fiestas, la Virgen de la Misericordia. Toma, toma, toma ya. Yo no me explico porqué todas las Fiestas Patronales son en honor de Santos y Vírgenes con nombres tan… ¿contundentes?: San Emeterio y San Celedonio, Santa Brígida, Santa Úrsula, la Virgen de Regla, la de la Canaleja… Con razón mi pueblo está lleno de Mises y Marimís. Pues tan importante es nuestra Virgen que hasta le dedican un espectáculo de fuegos artificiales. Mamá llevaba todo el día diciéndomelo: Leo, esta noche vamos a ir a ver lucecitas en el cielo, verás qué chulo. Papá, buscando el mejor sitio para no perdernos detalle. Yo, entusiasmado.
Error número dos: los fuegos artificiales tampoco son divertidos. Por mucho que lo digan los chinos que los inventaron (perdón, asiáticos). Dan miedo, mucho miedo. Y hace que los niños lloren, aunque se acaben de tomar un bibe enorme de cereales de cacao.
El fin del mundo o la invasión alienígena debe ser algo parecido a lo que yo vi anoche. Ruido, explosiones, fuego en el cielo… No, no me gustó. Así que a los dos minutos de empezar, estampida. Suerte que con esto de la crisis no había presupuesto para mucho y el espectáculo duró poco, tan poco que apenas nos fuimos cesó aquel infierno.
Seguramente con el paso de los años disfrutare de las fiestas de la Mise, pero lo que es ahora… ¡no me gustan las ferias!
(Y gracias a Dios que mi madre no me ha vestido de gitanillo que sino ahora estaría escribiendo este post traumado de por vida…)



