Porque yo lo valgo, dos
Hace casi un año de la “primera edición” de este post. Entonces pensaba ¿se puede ser más guapo? Y la respuesta es contundente: sí, se puede.
No quiero parecer egocéntrico pero como esto siga así, como la progresión sea tan espectacular, mi belleza alcanzará límites insospechados, desconocidos hasta ahora para la humanidad. Por suerte (o por desgracia) tengo a mi mamá al lado que me pone los pies en la tierra: ya llegará la pubertad, dice.
Pero hasta entonces sólo puedo decir… oh, qué bello soy!

