Leo y Luca en nunca jamás

Ayer y hoy

por Se el 14 de octubre de 2009 en La vida de Leo

Las pirámides de Egipto, el Coliseo Romano, el Partenón, la Alhambra… No, no estoy haciendo una lista de los monumentos que tengo que visitar, aunque ya puestos, también. Solo que lo dejaré para un poquito más adelante, para cuando ya no tenga que viajar en sillita homologada por ejemplo.

La cosa va de monumentos, también llamados edificios con historia: la suya y la de los lugares y gentes en los que se encuentran. Va de unas cuantas piedras bien colocadas que han aguantado estoicamente el paso del tiempo y que seguro guardan grandes secretos de la humanidad. Porque ya se sabe que las piedras no hablan. En mi pueblo tenemos algunos muy antiguos, como las Torres Oscuras o nuestra Iglesia, que también tiene unos cuantos siglos a sus espaldas. Otro día hablaré de ellos, porque lo que quiero contar es la historia de mis propias piedras.

Hoy voy a hablar de la casa de mi abuelo Paco, que está justo enfrente de donde yo vivo con mis papás, y más concretamente de su puerta. ¿Y qué tiene de importante una puerta? Uf, pues mucho. A ver si no por dónde íbamos a entrar a los edificios, ¿por las ventanas como vulgares ladronzuelos? ¿Por la chimenea como el gordito de rojo? No, se entra por la puerta como Dios manda, y si es llamando primero mejor (esto me lo han enseñado mis papás).

Pues la puerta de la casa de mi abuelo guarda muchas historias porque ya ha visto pasar por ella a tres generaciones. Mi mamá y sus hermanos crecieron en ella, en la puerta, porque antes no había tantos coches ni tanta tele ni tanta consola y se pasaban el día allí jugando: a la pelota, a la comba, a las muñecas, a hacer barro (también llamado gachulete), a tirarse cuesta abajo, a contar coches… Casi siempre lo hacían en compañía de sus primos ya que la mayoría vivían en la misma calle (y los que no, siempre bajaban). Qué suerte. Mis primos no viven en mi calle, ni en mi pueblo, algunos ni siquiera en mi misma provincia. Creo que se lo pasaban muy bien.

La puerta de la casa de mi abuelo ha sido testigo hasta de una boda, como la de mi tita Lola y su primo Juan. Vale que sólo tenían seis o siete años y la ceremonia sólo era la excusa para disfrazarse y celebrar una merienda, pero oye, igual cuenta.

En la puerta ha habido muchas despedidas, pero también muchos reencuentros, que son los que más alegría nos dan.

Mamá me dice que tengo que contar estas cosas que ella me chiva porque dicen que también son parte de mí. A ver si papá un día se anima y me cuenta alguna historia parecida, y que sea rápido que últimamente se le olvidan muchas cosas!

Ahora soy yo el que más disfruta de la puerta de mi abuelo, aunque cuando vienen mis primos muchas veces nos bajamos juntos, Miguel persigue bichos y Alejandro vuelve del mundo virtual en el que vive últimamente para inventar cualquier juego. Pero yo voy cada tarde, y nunca me aburro. Hasta he merendado sentado en los escalones y me he paseado en pañal cuando el calor de este verano apretaba. Por eso le digo a mi abuelo que en consideración debería dejarme la puerta en herencia a mí, y ya puestos, la casa, porque ¿qué sería de una puerta sin casa y viceversa? Pues nada. Pero mi tita Teresa dice que de eso nanai, que es ella la que tiene más derecho a heredarlo todo puesto que fue la única que nació en esas nuestras piedras. Veremos a ver en qué acaba la cosa ;)

Mamá

Yo


12 comentarios

...dijo yolanda el 14 de 10 de 2009

guauuu! como pasa elk tiempo y tremendo arreglon q le dieron a la puerta, parece otro lugar!!!, que churro sale Leo, todo un galan a la espera de una linda niña!!!

...dijo lola el 15 de 10 de 2009

Qué guapo Leo en la puerta del abuelito todo sonriente. No es por nada pero eres idéntico a mamá besos

De parte de mi mamá… ¡¡¡ GRACIAS !!! Eres la primera persona que se da cuenta, porque todos dicen que soy igualito a papá :D

...dijo Montse el 15 de 10 de 2009

El paso del tiempo!…..cuando miras hacia atrás parece un instante…ais….crecen rápido, eh?….

...dijo toña el 15 de 10 de 2009

te pongan donde te pongan q wapo sales en todas las fotos! lo del parecido de Leo..tienes cosillas de tu papa y otras de tu mama (será por la mezcla de genes?) pero tú solo te pareces a ti mismo, LEO ES LEO! un beso

...dijo Francisco el 15 de 10 de 2009

Qué emocionante saber que tu mamá jugaba también ahí, cuando era pequeña. A mí me pasa algo parecido, pues donde vivo es donde vivieron mis abuelos, asi que en el barrio todos los vecinos conocen a mi papá desde que nació y ahora les dá mucha alegría verme y todos dicen que soy igualito a él, no sé, no sé…
Por cierto sales guapísimo en la foto, pareces ya un niño grande!!Besitos

...dijo patry el 15 de 10 de 2009

madre mia que historia la d esa puerta eh!!!! tu mamá estaba preciosa alli sentada en akellos años, y tu estas divino.con esa ripa tan bonita q ella te pone.Ahora solo esperar q el dia d mñn tus hijos, se sienten ahi tb.muaqhhhhhhhhhhhhhh

...dijo Emma el 15 de 10 de 2009

que guapos!!! si opino que eres igualito a tu mami a esa edad. Cuanta historia en esas piedras!!

...dijo Laia el 15 de 10 de 2009

que guapa tu madre… tiene la misma cara de peque… jajaja, y si, hay que luchar porque la casa pase a tus manos… yo que pinto para abogada ya te ayudaré para que podamos seguir jugando en esa puerta!
Un beso guapo

...dijo Erika el 16 de 10 de 2009

Leo que bellos recuerdos, tu mami conserva la misma carita y la puerta como ha cambiado, yo estoy a tu favor, la casa es tuya!!!

Besitos.

...dijo Patricia y Clara el 16 de 10 de 2009

Que preciosas fotos Leo, menudo cambio que han pegado las puertas…

Quien se iba imaginar que esa pequeñina se convertiria en tu mamá, estais guapisimos los dos.

...dijo SPARROW el 18 de 10 de 2009

Hay muchas razones para que una puerta sea grande; una de ellas puede ser en función de las personas que pasan por ella, (o en este caso se sientan)… Visto así; no cabe duda de que estamos ante una puerta grande y siempre que salgas por ella estarás “saliendo por la puerta grande”. Por otro lado; aunque pude comprobar en personita tu parecido con el Bullibiberones, viendo las fotos de nariz para abajo veo dos bebés que comparten genes.

...dijo Mikel el 20 de 10 de 2009

Qué bonito!! Me parece precioso el veros alos dos en el mismo lugar, a tu mamá le tiene que dar mucha emoción ver estas dos fotos… Da igual si la casa del abuelo la heredas tñu o no, lo importante es que puedas seguir disfrutando del lugar con tu mamá y te siga contando historias tan bonitas. Mi mamá también es muy aficionada a echar la vista atrás y también me cuenta un montón de cosas, mi papá me cuenta menos (como el tuyo). Me ha gustado mucho lo que cuentas, un beso a los dos!!

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