El logro del día
La escena ocurrió anoche y trascurrió de la siguiente manera. Yo sentado en la trona, mamá dándome de cenar chipironcitos rellenos de langostinos y jamón que había hecho la mamá de mi amiga Lucía y que papá acababa de prepararme rebozaditos. Llega un momento en que no quiero más, a pesar de que estaban deliciosos. Me apetece algo más fresquito, acorde con el tiempo y la nueva estación que esa tarde estrenábamos. Mamá me ofrece un petit y yo, en un arrebato de genialidad comunicativa, asiento repetidas veces con la cabeza. Mamá no se lo cree, acabo de decirle que sí a algo por primera vez, ¡¡¡ ya sé lo que es decir que sí !!! Soy un monstruo, ¿a que SIIIIIIII?

