Cumpleaños 2 x 1
Me he pasado los últimos 365 días esperando una segunda tarta y una segunda fiesta que nunca llegaron, así que estoy empezando a creerme que, tal y como conté el año pasado, efectivamente mis papás nacieron el mismo día, uno tal que hoy, 29 de enero. Y me temo que o bien hasta que aprenda a leer y pueda consultar sus DNI o hasta que tenga la edad suficiente para ir por mis propios medios al Registro Civil a solicitar sus respectivas partidas de nacimiento tendré que fiarme de ellos, insisto, a pesar de que me quede sin la segunda fiesta y la segunda tarta.
Digamos que a partir de hoy mi mamá tiene algo en común con Cristo o con un enfermo al que ausculta un doctor y mi papá, debido a ese lapsus de un año entre la llegada de ambos a este mundo, deja de tenerlo. Estos chicos se me hacen mayores… Mira que a mí el tema de compartirlos no me agrada demasiado, vamos, cero patatero, pero viendo que a este paso se les pasa el arroz hasta yo mismo empiezo a superar el recelo que me suscita el hecho de que otro venga a robarme mis besos, mis juguetes o mi cuna y estoy por sugerirles que ya va siendo hora de aumentar la familia. Y no me estoy refiriendo a comprar una mascota, que ya quedó claro aquí que por el momento ella y mamá son incompatibles. El ser del que hablo no se adquiere en ninguna tienda, ni siquiera on line, y a pesar de lo que digan por ahí tampoco lo trae la cigüeña. Sí, hablo del hermanito, ese que más vale que llegue antes de que estos dos sigan cumpliendo años a la par. Aunque todo hay que decirlo, yo seguiría prefiriendo un perrito y ellos parece que no están muy por la labor así que… habrá que seguir esperando!!!
De momento creo que conmigo les basta y les sobra. Ellos siguen opinando que soy su mejor regalo (evidentemente, basta verme) aunque mama dice que este año no despreciaría algún que otro detallito más personal, que parece ser que de un tiempo a esta parte todo me lo llevo yo. Eh, vamos a ver, sin reproches que por mi boquita no he pedido nada de nada. Que si mi fondo de armario tiene más fondo que el de la Preysler es culpa tuya mamá por ir a esas tiendas del señor gallego y hacerle encarguitos a la tita Lola de la otra que es sueca (y no hablo de la de los muebles). Y en rebajas además a la de los anuncios polémicos (por lo visto eso de las rebajas es la bomba). Así que no te quejes y más bien haz como papá que es mucho más práctico que tú y se conforma con nada. O mejor aún, como sugerían los primos, mejor me vas dando una paga ahora que ya he cumplido los dieciocho y quién sabe, igual el año que viene he ahorrado y puedo comprarte alguna cosita. Aunque seguro que algo que yo haga con mis propias manitas te gustará más ¿a que sí? ¿Qué tal un dibujo? Ah, pero que quede claro que lo tendrás que compartir con papá, vamos que será uno para los dos. Que si vosotros sois incapaces de hacer dos tartas y dos fiestas no vayáis a pensar que yo voy a crear una obra de arte para cada uno, de eso nada, aquí igualdad de condiciones y donde las dan… las toman!!!


