Leo y Luca en nunca jamás

enero de 2010

Queridos Reyes Magos

05 de enero de 2010 en La vida de Leo

Soy Leo, ¿me recordáis? Espero que sí, aunque entendería que tras más de dos mil año repartiendo regalos a millones de niños por todo el mundo la memoria empiece a fallaros y algún que otro nombre se os escape, sobre todo de los pedidores más novatos como yo. De todas formas conmigo lo tenéis fácil, que aquí donde vivo, en la Torre, no hay ningún niño que se llame Leo, a parte de mí mismo claro está.

Yo de vosotros sí que me acuerdo. Sois los de la estrella de Belén, esos que dan la vuelta al mundo en una sóla noche, los de los camellos y los pajes y los del carbón y la carbonilla. Y ya de entrada os digo que mejor guardáis estos últimos presentes en los zurrones porque conmigo no los vais a necesitar, que este año he sido muy pero que muy bueno.

El año pasado quedé realmente impresionado con la cantidad de juguetes que me trajisteis y que a día de hoy aún estoy amortizando: la mesa de aprendizaje, el zoo de animalitos, el perrito de las orejas azules… Para que luego digáis que no soy agradecido. Yo pensaba que conforme fuera mayor sería más fácil escribiros la carta, pero qué va. Si hace un año fue estresante ahora que soy consciente de lo chulos que son todos los juguetes ha sido peor todavía. Pero bueno, como hay que decidirse por algunos ahí va mi selección: quiero una moto (papá como loco de contento), una granja de animalitos, un volante como el del coche de mamá que tanto me gusta conducir, una bolsa con cubos para hacer torres muy altas y un garaje. Bueno, y si estimáis conveniente dejar algo más será bien recibido. Yo no soy muy ducho aún con el lápiz, por eso le he pedido a mi primo Alejandro que le encanta dibujar que ilustre mi petición:

Carta 1

Carta 2

Y aunque lo vuestro es traer a los niños las cosas que quieren, espero que no os importe que me tome la libertad de pediros también las cosas que NO quiero. Como por ejemplo que este año me ponga malito o tenga fiebre por culpa de los mocos, los virus intestinales o los dientes. Eso sobre todo, pero también lo que no quiero es que siga lloviendo un día, y otro y otro… que yo tengo genes andaluces, no escoceses ni de Moaña, y tanta agua me empapa el humor.

Y ya está. Espero que esta noche os haga buen tiempo y no tengáis demasiado jaleo ni tráfico aeroespacial para que así podáis llegar a tiempo de hacer felices a los niños como yo.

Un beso enorme,

Leo.

P.D. 1 No hagáis caso a mi mamá que a veces dice que me porto un poquito mal…

Papel

P.D. 2 Más bien recordad la carita de corderito…

Angelito

Se ha escrito un pelocidio

04 de enero de 2010 en La vida de Leo

Un año, cinco meses y doce días. No, no es ninguna condena penitenciaria por mi mal comportamiento, que yo soy muy bueno y más en víspera de la llegada de sus Majestades los Reyes Magos de Oriente. Ese el es tiempo que he dejado crecer libremente mi preciosa cabellera dorada. Mejor dicho, que me han dejado, porque acabo de comprobar que mi opinión importa un pimiento en esta casa y que son otros los que deciden por mí. Primero fue mi ropa, mi comida, mis salidas, mis entradas… y ahora mi pelo!!! Con lo que a mí me había costado llegar a donde estaba, que de ser un bebé pelón pasé a ser un niño pelucón con cresta y rizos alborotados en la cocorota… Pero no, tenían que cortármelo. Igual pretendían que perdiera la fuerza como Sansón. Qué equivocados estaban. No saben que mi fuerza (enorme para mi edad) no procede de mi pelo sino de mi rica y variada alimentación que hace que los músculos de Popeye sean una minucia enclenque comparados con los míos. Y esa misma fuerza es la que he usado para rebelarme contra la mutilación a la que intentaban someterme mi mamá y la peluquera y a la que asistían como espectadores mis primos y mis tías (hoy nos hemos dejado el sueldo en la pelu). La verdad es que todos intentaban distraerme para que la de la tijera operara sin que mis orejas salieran dañadas, que si una canción, que si una monería, que si el chupe, que si unas pajitas… pero no había manera, el pelocidio se estaba consumando sin la mayor impunidad y yo no podía evitarlo…

Pelocidio 1

Pelocidio 2

Pelocidio 3

Y tras muchas pero que muchas lágrimas con mocos incluidos y pelos pegado por toda mi cara, he aquí el resultado:

Pelocidio 4

Nochevieja

02 de enero de 2010 en La vida de Leo

Rojo

Pelos

Sidra

Gusanitos

Año nuevo

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