Queridos Reyes Magos
Soy Leo, ¿me recordáis? Espero que sí, aunque entendería que tras más de dos mil año repartiendo regalos a millones de niños por todo el mundo la memoria empiece a fallaros y algún que otro nombre se os escape, sobre todo de los pedidores más novatos como yo. De todas formas conmigo lo tenéis fácil, que aquí donde vivo, en la Torre, no hay ningún niño que se llame Leo, a parte de mí mismo claro está.
Yo de vosotros sí que me acuerdo. Sois los de la estrella de Belén, esos que dan la vuelta al mundo en una sóla noche, los de los camellos y los pajes y los del carbón y la carbonilla. Y ya de entrada os digo que mejor guardáis estos últimos presentes en los zurrones porque conmigo no los vais a necesitar, que este año he sido muy pero que muy bueno.
El año pasado quedé realmente impresionado con la cantidad de juguetes que me trajisteis y que a día de hoy aún estoy amortizando: la mesa de aprendizaje, el zoo de animalitos, el perrito de las orejas azules… Para que luego digáis que no soy agradecido. Yo pensaba que conforme fuera mayor sería más fácil escribiros la carta, pero qué va. Si hace un año fue estresante ahora que soy consciente de lo chulos que son todos los juguetes ha sido peor todavía. Pero bueno, como hay que decidirse por algunos ahí va mi selección: quiero una moto (papá como loco de contento), una granja de animalitos, un volante como el del coche de mamá que tanto me gusta conducir, una bolsa con cubos para hacer torres muy altas y un garaje. Bueno, y si estimáis conveniente dejar algo más será bien recibido. Yo no soy muy ducho aún con el lápiz, por eso le he pedido a mi primo Alejandro que le encanta dibujar que ilustre mi petición:
Y aunque lo vuestro es traer a los niños las cosas que quieren, espero que no os importe que me tome la libertad de pediros también las cosas que NO quiero. Como por ejemplo que este año me ponga malito o tenga fiebre por culpa de los mocos, los virus intestinales o los dientes. Eso sobre todo, pero también lo que no quiero es que siga lloviendo un día, y otro y otro… que yo tengo genes andaluces, no escoceses ni de Moaña, y tanta agua me empapa el humor.
Y ya está. Espero que esta noche os haga buen tiempo y no tengáis demasiado jaleo ni tráfico aeroespacial para que así podáis llegar a tiempo de hacer felices a los niños como yo.
Un beso enorme,
Leo.
P.D. 1 No hagáis caso a mi mamá que a veces dice que me porto un poquito mal…
P.D. 2 Más bien recordad la carita de corderito…













