Una de vídeos
Porque a veces una imagen vale más que mil palabras.
Creo que ya conocéis a Lana, mi mascota a tiempo parcial (mis papás no cuentan). El otro día fui a hacerle una visita (que ella nunca viene a verme, ejem, ejem) y descubrí que se puede hacer algo más con ella además de arrancarle el pelo e intentar subirme en su lomo como si fuera un caballito: se le puede dar de comer. Tanto, tanto me gustó la experiencia que para sorpresa de todos, incluido yo mismo, no me importó cederle mi bolsa de gusanitos para que, uno a uno, se los fuese comiendo todos… o casi todos…
Y como en casa no tengo mascota (mis papás no cuentan) tengo que entretenerme con otras cosas. Suerte que tengo muchos juguetes, además de un montón de cosas no diseñadas como tales, que me mantienen ocupado los (pocos) ratos que paso allí. Entre ellos están los megabloks que los Reyes Magos me trajeron. En teoría sirven para hacer construcciones pero… ¿quién dice que no se pueden usar de otra manera? Mira que a mí me gusta hacer torres (que para eso soy de La Torre) pero oye, a los chismes estos le he buscado otra utilidad mucho más divertida. Aunque creo que mis papás y su espalda no opinan lo mismo…
Y aunque yo no considero a mis papás como una mascota parace ser que ellos a mí sí y por eso se pasan el día intentando amaestrarme. Han sido muchos los retos que he superado, destacando el de decir adiós, adiós con la manita y el de las palmitas. Dicen que el último llega con seis meses de retraso, pero bueno, yo quiero pensar que lo hace con seis de adelanto, los que quedan para soplar mi segunda velita de cumpleaños…
Y colorín, colorado, estos vídeos se han acabado!!!
