Mi mamá me mima
Mi mamá me mima,
pero no porque sea su obligación.
Lo hace porque me quiere,
y, más concretamente, porque me quiere un montón.
A veces es un poco pesada,
todo el día con los abrazos y los besos.
Cualquiera diría, mamá,
que estás loquita por mis huesos.
Yo intento hacerme el duro,
pero no hay manera, no lo consigo.
Así que al final me contagia,
y quiero tenerla siempre conmigo.
Me agarro fuerte a su pierna,
pido sus brazos a cada momento.
La busco mientras hace pipí o se ducha,
porque sólo así estoy contento.
Muchos dicen que padezco una severa mamitis,
pero yo creo que no tienen razón.
Lo que pasa es que yo también la quiero mucho,
con tooooooooodo mi corazón.
Y para demostrárselo, qué remedio, la beso y abrazo,
y hasta le escribo preciosas poesías,
que hoy me he levantado inspirado,
aunque… ¡sólo me ha durado hasta mediodía!

