¿Preparados para el frío?
Hace apenas mes y medio que dábamos la “bienvenida” al otoño con la primera de las borrascas de la temporada. La lluvia, la caída de las hojas, las castañas, los días más cortos… son las cositas típicas de esta estación que, supuestamente, debería durar hasta casi el día de Nochebuena. Y digo supuestamente porque yo diría que este frío que tenemos no es muy propio de esta época del año.
La culpa la tiene la primera ola de frío que padecemos. Que aquí bien retirados del mar que vivimos pero que no paran de acecharnos las olas, no lo entiendo. Que si en verano las de calor, que si en invierno las de frío… ¿y no podían ser de agua saladita como es normal? Esta vez no sé si el frío nos llega de Siberia, del Polo o de Groenlandia, pero lo que sí tengo muy claro es que se acabaron mis días de calle. Ahora salimos más bien poquito y cuando lo hacemos… ¡la que hay que organizar! ¿Queréis saber cómo se prepara uno para combatir el frío? Pues atención a estos consejos.
Lo primero es taparse bien la cocorota, que por la cabeza se pierde mucho calorcito humano. Y si de paso nos ponemos una buena bufanda para evitar que los bichos malos entren en nuestro cuerpo, mejor que mejor.
Después hay que colocarse un buen abrigo, uno que nos transforme en una mezcla entre Michelín y Robocob. Así evitamos que la rasca se cuele hacia capas interiores.
Si llueve es fundamental recurrir a las botas de agua, para que así nuestra mamá no se enfade si vamos pisando los charcos (gracias tita Lola por tu aportación a la causa).
Y para las tardes de invierno, cuando ya sí que no se puede salir a la calle ni forrado hasta las cejas, lo mejor es buscarse un plan alternativo de ocio a cubierto, como por ejemplo… ¡la bolera!
La bolera es un sitio genial, porque aunque parece así muy estilo yanki nada más lejos de la realidad. Está adpatada a las costumbres españolas, y más concretamente de Jaén, y allí también se sirven sus buenas tapas. Un plan ideal para grandes y pequeños.
Aunque lo mejor de lo mejor, no sólo para divertirse sino también para entrar en calor es… ¡el parque de juegos! Que con lo que yo echo de menos visitar cada tarde mi tobogán eléctrico, mi columpio y mi balancín, esto me viene de perlas de majorica. Y si no… mirad, mirad…
Fijaos si se calienta uno brincando que al final hasta el jersey le sobra. Suerte que mis bodis son bonitos hasta para lucirlos en público
En fin, espero que estos consejos os sirvan porque esta es la primera ola de frío pero… ¡no será la última!





























