¿Niño, niña o protoceratops?
Cuando se sabe que alguien está esperando un bebé, como es nuestro caso, después de la alegría inicial que el acontecimiento suele despertar surge INEVITABLEMENTE una pregunta, ¿será niño o niña?
Lo sé porque estoy harto de escuchárselo a la gente cada vez que hablan con mis papás, que esto de la curiosidad está muy extendido. Su respuesta hasta el momento siempre es la misma: “Uy, aún es pronto para saberlo”. Entonces es cuando viene la pregunta INEVITABLE número dos: “Y vosotros qué queréis, ¿niño o niña?”
Es una de esas disyuntivas de la humanidad, como cuando hay que decidirse entre muslo y pechuga, entre pasillo o ventanilla, entre papá y mama… Yo la verdad es que aún no me he planteado mis preferencias. Por un lado me gustaría tener un hermano porque así mis gustos serían los suyos y no tendríamos que pelearnos (mucho) por ver las motos o la gimnasia rítmica. Luego pienso que si fuera una niña no estaría mal del todo, porque entonces yo seguiría manteniendo mi estatus de rey único de la casa.
Entre mis papás la cosa tampoco está muy clara. Mamá, que todos sabemos quería que yo fuese una niña, dice que esta vez no le importa el sexo, que si es un niño genial y eso que se ahorra en ropa, y que si fuera una niña genial también, porque así podría cumplir la ilusión de comprar cientos de vestiditos. Papá, que cuando yo estaba por venir le daba igual si era era o no pichita, dice que ahora quiere una niña para así tener la famosa parejita.
Mi primo Alejandro (el ÚNICO que acertó cuál sería mi fecha de nacimiento) al ver la foto del bebé ya hizo su pronóstico: “Creo que es una niña”. Aunque Miguel no lo tuvo tan claro y para él el bebé “se parece a un protoceratops“.
Así que ahí estamos, con las dudas y la ilusión por saber si finalmente la cigüeña nos traerá una princesita, otro machote o una cría de dinosaurio del Cretácico Superior. Yo, a juzgar por el ritmo de crecimiento de la barriga de mi mamá, creo que tendremos nuestro propio Parque Jurásico en casa…
Pero sí, tranquilos, que cuando lo sepamos… ¡se lo diremos a TODO EL MUNDO!

