2010
Si le preguntase a los mayores su opinión sobre este año que hoy termina seguramente la mayoría utilizaría adjetivos un tanto catastrofistas: problemas con la economía, el trabajo, los desastres naturales, otra vez la economía…
Sin embargo desde la perspectiva quizás un tanto sesgada de un niño de (casi) dos años y medio los últimos 365 días han sido increíblemente espectaculares. Bueno, siempre hay sus momentos de sombra, pero como son pocos y yo soy de naturaleza optimista prefiero quedarme con lo bueno que ha sido mucho. En 2010 he crecido un montón, y no sólo en el sentido físico de la palabra… Aunque también, ¡que menudo estirón he pegado desde la última nochevieja! He madurado mi personalidad y he aumentado mis conocimientos. Ahora ya casi se puede mantener una conversación conmigo porque empiezo a dominar el lenguaje de los mayores y cada día se convierte en un reto porque al despertar sé que me esperan miles de cosas por seguir aprendiendo y descubriendo.
2010 me ha convertido en todo un niño, y estoy feliz por ello.
El año que llega sé que será igual de especial, sobre todo porque un nuevo miembro llegará a nuestra familia. El bebé ayer cumplió 20 semanas de vida, lo que significa de está en mitad de su viaje. Y aunque a veces me muestre indiferente, en realidad estoy deseando conocerlo.
Espero que 2011 llegue cargado de buenos momentos, de pizzas de jamón de york, de risas, de canciones, de amigos de guardería (¡y de colegio!), de viajes, de autobuses, de juegos en el parque y de cariño desde cualquier parte del mundo.
Adiós 2010.
¡¡¡ FELIZ 2011 !!!






























