A Sus Majestades de Oriente
Queridos Reyes Magos.
Sé que la Navidad tiene un montón de cosas buenas: las luces, las comidas en abundancia, la familia que vuelve a casa como el turrón (¡qué bien me lo estoy pasando con tanta gente en casa del abuelo!)… Pero, y no es por haceros la pelota, sin duda lo mejor de lo mejor sois vosotros. ¿O acaso no es fantástico que una mañana al levantarte te encuentres el salón de casa lleno de juguetes como si fuera el mismísimo Toys´r´Us? No, no se puede pedir más. Y todo por arte de magia, si es que no hay otros como vosotros.
Este año me he portado muy requetebien, cosa que por otra parte ya sabréis porque como dice mi mamá nos veis durante todo el año. Cómo lo hacéis aún no lo sé, ese es otro de los misterios que os rodean. Yo creo que tenéis instaladas cámaras secretas en plan Gran Hermano para vigilarnos. O a lo mejor, como dicen que sois astrónomos, podéis vernos con un súpertelescopio gigante. No importa, lo que cuenta es que he sido muy bueno: recojo mis juguetes, ayudo a mis papás a preparar la comida y a poner la mesa, soy buen compañero en la guarde… Bueno, a veces me excedo un poco con el “esto es mío”, pero es que uno tiene que defender sus propiedades. Y otras veces, cuando no me dejan hacer lo que yo quiero, me cabreo un poquito. Vale, es un aspecto a mejorar y prometo trabajar en ello de aquí al año que viene. Sólo es cuestión de perfeccionar mi vocabulario y hacerme entender, seguro que así cuando pueda comunicarme y exponer claramente mis puntos de vista ceden las rabietas, aunque sólo sea ligeramente.
Me he estudiado un montón de catálogos y como me gustan todos los juguetes creo que voy a dejar en vuestras manos la elección de los más acertados para un niño de dos años y (casi) medio como yo. Creo que mi mamá os ha dado unas ideas, que fue ella la que me ayudó a escribir la carta…
Para que no se diga que soy un mal hermano mayor os he pedido un peluche para el bebé, por si más adelante también lo quiere usar de almohada como yo.
Sólo hay una cosa que no he encontrado en los catálogos y que sí me gustaría que me trajerais: buena suerte y, sobre todo, salud. Que estando en plena forma podré disfrutar más de mis juguetes
Y como ya os sabéis mi carita de corderito del año pasado, esta vez os dejo una de la que pondré el día 6 cuando me levante, para que así sintáis que vuestro trabajo merece la pena.
Ya sólo me queda desearos un buen viaje y advertiros que tengáis cuidado por el cielo, que los controladores aéreos la lían de buenas a primeras.
Un beso,
Leo.


