Leo y Luca en nunca jamás

Qué complicado es el castellano

por Se el 16 de enero de 2011 en La vida de Leo

Cuando uno está aprendiendo a hablar, como es mi caso, se enfrenta a un reto muy complicado. No sólo hay que saber qué palabra usar en cada momento, sino que además hay que saber pronunciarla lo mejor posible para que los demás te entiendan. Pero esto sólo son pequeñas menudencias lingüísticas comparado con lo que realmente está por venir. Ayer sin ir más lejos comprendí lo difícil que va a ser dominar el idioma gracias al descubrimiento de dos monstruos del castellano: la homonimia y la polisemia.

Estuve en el cumpleaños de mi amigo Juan Antonio, en el que he de decir que me lo pasé genial. Lo celebró en el bar-salón del Centro de Día de nuestro pueblo, abierto expresamente para él y todos sus invitados. Imaginad la de sitio que había para correr y jugar. Pues bien, en un rincón del lugar encontré un objeto extraño que no había visto nunca. Se trataba de una especie de caja transparente en cuya tapa había una ranura muy finita. Intenté abrirla, pero no pude. Entonces vino mi papá y me dijo que eso era una urna electoral y que servía para votar. ¿Qué hice yo? Pues ponerme a botar con toda la coordinación que pude. Primer descubrimiento, las palabras homónimas: una cosa es votar con “v” y otra botar con “b”, que aquél chisme no era para que saltásemos de manera entusiasmada. Tuvieron que explicarme que se usa para votar con “v” que es cuando muchas personas eligen algo o alguien de entre varios candidatos. Ah, vale, entonces cuando mi hermano y yo tengamos que elegir un juguete para jugar tendremos que votar, ¿es eso, no? Mi papá me explicó cómo se votaba, me dio una servilleta de papel y juntos la introdujimos en la urna por la rajita de la tapa. A partir de entonces el bar se quedó sin servilletas.

Voté una vez…

… y otra…

… y otra…

… y otra más.

Entonces vino mi mamá y me dijo que qué clase de democracia era esa, que aquello no era una votación sino un pucherazo. Vamos a ver, ¿pero no habíamos quedado en que la caja transparente era una urna? ¿A qué viene ahora lo del puchero grande? ¿Pretendes poner esto al fuego con huesos de jamón, alubias, patatas, zanahorias y demás verdura? Y aquí es donde vino el segundo descubrimiento: las palabras polisémicas, que resulta que el pucherazo puede ser una olla muy grande, un plato de puchero contundente (como los que a mí me gustan) o un fraude electoral, que era lo que yo estaba cometiendo con tanto voto a mi favor. Jesús madre mía, pues sí que es complicado esto del idioma…

Sin embargo decidí no estresarme, que para eso ya vendrá la primaria. Así que aprovechando que estaba en un bar hice lo que los hombretones como yo se supone que hacen para relajarse: me fui a la barra con mi papá, que me enseñó algo menos cultural quizás que la riqueza del castellano pero fundamental en la vida de cualquier persona: a abrir una cerveza.

Y aunque no fue tarea fácil, conseguí abrirla. Vale que contaba con algo de ayuda, que la cerveza estaba vacía y que el tapón se lo colocaba flojito mi papá, pero lo que importaba no era la fuerza sino la técnica, y esa la aprendí perfectamente. Así que ya no quedaba más que brindar y…¡seguir con la fiesta!

10 comentarios

...dijo Patry el 16 de 01 de 2011

jajajaj ai leo te van a volver loco!!! mira que llenar la urna de servilletas jajajaja

...dijo Àlex el 16 de 01 de 2011

jajaja… Leo, conozco a unos cuantos que les encantaría poder hacer eso, es más si pudieran te contratarían dada tu afición a votar! :-)

Oye, que te veo muy puesto con la cervecita eh? (dicen que son buenísimas, a la próxima me invitas!!!) jejeje

...dijo Laia el 16 de 01 de 2011

Ehhh Leo… yo también quiero brindar contigo por esa victoria, mamá dice que la cerveza es buenísima, pero a mi no me dejan ni acercarme!!!

Te veo muy guapo con esa melena! :-)

...dijo cristina el 17 de 01 de 2011

La verdad Leo es que hay veces que no me importaría un “pucherazo” de esos tuyos en algunos casos…y ya verás cómo sigues dándote cuenta de que el español tiene lo suyo, que luego están también las frases con doble sentido (que le traen loco a Óliver) y más cositas…pero todo se ve mejor con una cerveza en la mano…¡¡y vaya rizos tío, estás guapísimo!!

...dijo Teresa el 17 de 01 de 2011

Vaya tela… Seguro que al día siguiente los abuelillos tuvieron que limpiarse con la manga….

...dijo Azulitoclaro el 17 de 01 de 2011

Jjajajajja
Qué hermoso y qué instructivo. Realmente la riqueza del idioma nos hace sentir miserables las más de las veces, pero a la largo luego descubrimos (cuando vemos que nos permite acercarnos un poquito a otros y entendernos… aunque esa con limitaciones) que nos engrandece como especie. Personalmente, me encanta, pero debo decir que hay palabras que se quedan cortas con sus significados, como beso y amor: es que emocionan tanto en la práctica y resultan tan limitadas al decirlas.
Un beso, pequeño lindo. Y un abrazo para la pancita, el hermanito y la mamá.
;)

...dijo Mikel el 18 de 01 de 2011

Pues pese a las dificultades del idioma se te ve muy ducho en la práctica y sea con “v” o con “b” lo haces divinamente, no cabe duda. Espero que la práctica de la cerveza se quedase en abrirla porque si bebes aquello puedes verlo todo doble y la lengua de trapo haría que las dificultades castellanas fueran tremendas!!!!!!! Un beso, compañero!

...dijo Elena el 18 de 01 de 2011

jajaja que bien se te ve con las botaciones jajaja y con esa cervecita ricaaa, frescita ummmm!!!!
Dile a mami que no se me olvide que nuestro ginecologo es el Sr. Armenteros un gran tipo.

besitos a todos.

...dijo Laura el 19 de 01 de 2011

Que dia mas completito, cuantas cosas aprendiste!!! ja,ja,ja

...dijo Jessica el 19 de 01 de 2011

jajajaja pues en una temporada en México hasta los muertos votaban!
Esa melena Leonesina me encanta

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