Veintinueve semanas
El embarazo de mamá sigue su curso. Estamos (sí, en plural, que a mí también me hace partícipe de él) en la semana 29, a tan sólo 11 de la meta… si es que el bebé decide aguantar dentro hasta el final, claro. Y me parece que eso es precisamente lo que ella quiere. Sin embargo cuando estaba embarazada de mí, sé, porque así lo he podido leer en este blog, que estaba deseando que naciera. Vamos, que no le hubiera importado que me adelantara un par de semanas por lo menos. No sé si eran las ganas que tenía de verme, lo pesada que estaba ya o el calor de la época, pero el caso es que hasta a la luna imploraba que acelerara el proceso natural. Pero no, ahí que estuve yo haciéndome esperar hasta el final. Veremos a ver qué pasa con el bebé, porque en todas las revisiones de las fotos raras sus medidas siempre han ido una semana por delante. Por cierto, que la última de esas visitas fue esta semana. Y la cosa no puede ir mejor.
Bebé ya está colocado cabeza abajo, aunque bueno, eso no quiere decir nada, que yo en esa misma semana también lo estaba y luego en una de mis numerosas piruetas me coloqué de culo. Es que me movía mucho… El peque ya pesa la friolera de 1.346 gr, casi un cuarto de kilo más que yo entonces, que esa diferencia en un poco de choped apenas se nota, pero oye, en un bebé tiene su importancia. Tanto que mis papás están un poco asustados, que si yo soy tragón este que viene tiene pinta de aventajarme. A este paso van a tener que domiciliar sus nóminas en el Carrefour, aunque bueno, mejor ahí que en la farmacia, ¿no? Mi mamá vino muy emocionada de la sesión con el sexador de niños porque pudo ver muy bien a mi hermanito, cómo se ponía los pies en la cara, se acercaba la manita a la boca e incluso tragaba liquido amniótico (puaj, ¡qué ásco!). Y dice que es precioso. Bueno, bueno, eso habrá que verlo cuando nazca, digo yo. Aunque eso sí, como se parezca a mí tan sólo un poquito no habrá duda, ¡será un adonis!
Y ahora las fotos, esta del continente (que no Carrefour)…
… y estas del contenido.
¡Un beso bebé!





