Bloguerregalos
Ser el hermano pequeño tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Entre las primeras está que ya no eres un conejillo de indias para tus papás y que todos los errores que han cometido con el mayor se supone que ya no volverán a repetirse con uno. También que aprendemos más rápido, aunque eso sí, básicamente porque no nos queda otra… La parte negativa de venir detrás es que pierdes exclusividad, te tienen que dejar llorar más o te ves obligado a compartir o heredar cosas.
Sin embargo yo he encontrado un aspecto más que positivo a un gran incoveniente, lo de las posesiones a medias. Este blog, por ejemplo. Es una de las cosas que me ha tocado compartir con Leo. No sé qué opinión tendrá él al respecto, si le estará afectando mucho lo de que su ciberespacio ahora sea de dos, aunque la verdad es que por cómo me trata creo que se lo está tomando bastante bien. Yo por mi parte estoy encantado porque con él venían un montón de amigos suyos que ahora también lo son míos, y oye, eso mola. Más aún cuando esos amigos son tan geniales que te envían regalitos por el simple (¿simple?) hecho de nacer.
El primero que me llegó lo hizo del otro lado del charco ni más ni menos, más concretamente de México lindo. Lo enviaron mi amiga Emma y su mamá Jessica y contenía un montón de cariño. Pero como el cariño no se pone, también incluyeron unas cuantas prendas que sobra decir luciré mejor que nadie.

Decirle a Emma y a Jessica que me perdonen por no ponerme el body para la foto, pero es que es de manga larga y con los 35º C a la sombra que gastamos estos días me ponía a sudar con sólo pensarlo.
El siguiente, la primera carta que recibo sóla y exclusivamente a mi nombre, vino desde la otra orilla del charco que nos separa de México. Allí, en tierras gallegas, vive una familia de piratas que aunque ultimamente pasan más tiempo (demasiado según mi mamá) en alta mar que en tierra firme debieron encontrar un buzón en alguna de las islas en las que se refugian para hacerme llegar una camiseta que es todo un emblema.

Aunque para camiseta original y exclusiva la que me enviaron Óliver, Irati y su mamá, alegremente decorada por el pequeño mago y que me convertirá en el niño más chulo de todo el parque.

Y aunque ella no tiene blog, pero porque no se ha puesto, que las historias de Malena darían para uno muy suculento, mi amiga Karol me mandó desde Ibiza unos regalitos chulísimos.

A todos ellos muchísimas gracias por acordaros de mí y de Leo.
Y a todos los que conozco personalmente y también me habéis hecho regalitos, lo mismo.
Y a los que no me regaláis cosas materiales, pero estáis ahí acompañándome en esta aventura que acabo de empezar, sabed que también os lo agradezco.
Ay, qué buen nacido soy…
