Treinta y nueve semanas
Ropa del bebé: lista
Cochecito del bebé: listo
Minicuna del bebé: lista
Chupetes para el bebé: listos
Pañales para el bebé: listos
Regalitos que traerá el bebé: listos
Besos para el bebé: listos
Bebé… ¿listo?
Pues no, parece que aún no, ¡y eso que ya sólo queda una semana para la fecha prevista! Me da a mí que este va a ser como yo, de puntualidad británica. Aunque bueno, la verdad es que en los dos últimos días la cosa se está animando, o al menos eso es lo que dice mi mamá que ya sabéis que es la que lleva al inquilino dentro… Por lo visto un tipo también del país donde conducen al revés, un tal Braxton Hicks, le está mandando cada dos por tres no sé qué contracciones raras que hacen que la barriga se le ponga dura como una piedra. Yo no entiendo mucho de esto, pero parece ser que eso es un signo de que queda poquito tiempo para que por fin pueda conocer a mi hermanito.
En casa la emoción por la llegada de este nuevo miembro es la misma que cuando hace casi tres años era yo el que estaba por llegar. La única diferencia es la logística de esta ocasión, y cuando digo logística quiero decir yo mismo. Porque… ¿qué van a hacer mis papás conmigo cuando tengan que salir pitando para el hospital? Que alguien tendrá que cuidarme al menos un par de días, digo yo. El que tiene más papeletas para ello es mi abuelo, y yo encantado porque me lo paso muy bien con él. Por suerte además el hospital está muy cerquita de casa y mi papá podrá venir muy a menudo para ver cómo van las cosas. Aunque lo mejor sería que mi mamá no tuviera que estar allí mucho tiempo y que pronto vuelva a casa con el enano para que así podamos empezar esta nueva etapa.
El 15 de julio de 2008 mi mamá publicó este post justo cuando se cumplían las mismas treinta y nueve semanas de embarazo. En él enseñaba la última foto de su barriga antes de que yo naciera. Y ahora… ¿volverá a ocurrir lo mismo? ¿Será la siguiente foto la de la carita de nuestro esperado bebé?















