mi nunca jamás

Fin de curso

por Se el 31 de Julio de 2010 en La vida de Leo

El pasado miércoles terminó oficialmente el curso en mi guarde. Han pasado once meses (que se dice pronto) desde aquel día del mes de septiembre en el que equipado con mi mochila de la vaca Connie y mi agrocamiseta conocía a los compañeros y la seño con los que compartiría tantas y tantas horas. Porque, para qué vamos a negarlo, he pasado en la guarde casi tanto tiempo como en mi propia casa. De ahí que en ella haya aprendido un montón de cosas que aún hoy sorprenden a mis papás.

Entré siendo un ex-bebé y he salido siendo un pro-niño. De comer triturado exclusivamente he pasado a sentarme solito a comer croquetas y tortilla de patatas (aunque a veces algunos niños me boicoteasen). De no saber sujetar una cera he pasado a decorar con bastante maestría una hoja en blanco. Aprendí a bailar, a llamar a mis compañeros, toqué la pandereta en Navidad y el tambor en Semana Santa y hasta me bañé en una picina. He tenido mis notas y mi propia actuación en la fiesta de fin de curso (y digo propia porque fui el único que dramaticé el papel ;) ). Ha habido malos momentos, sí, como cuando apenas un mes después de empezar los mocos empezaron a campar a sus anchas entre todos nosotros (continuando así durante toooooodo el invierno) o como cuando llegué a casa señalado, pero bueno, prefiero quedarme con lo positivo. Me libré de la varicela cuando el resto de los niños andaban llenos de granitos, pobres, y también de un virus horrible que los llenó a todos de llagas en la boca. Debe ser que a mí sólo me afectan los mocos, y hasta voy a tener que dar gracias por ello y todo…

El año que viene me esperan más compañeros y una seño nueva. Lo de los compañeros no me importa porque ellos serán nuevos y yo tendré ventaja por mi antigüedad: ya conozco la comida, los juguetes, las clases… Pero lo de la seño… eso me mosquea y bastante. Sé que la que me toque será buena conmigo, porque ya las conozco a todas y siempre me tratan muy bien. Pero es que yo ya me había adaptado a mi seño Laura, que me quiere mucho y yo a ella. Ella sabe lo que más me gusta comer, sabe cuándo necesito un abrazo, sabe qué hacer para que no me enfade, incluso cuándo se acerca el momento de dejarle un regalito en el pañal. Es muy cariñosa, mucho, mucho, mucho, y aunque estará en la clase de al lado la extrañaré un montón. Snif.

¡Te echaré de menos Laura!

Primer día de guarderia

Último día de guardería

Un cumple de sorpresas, dos

por Se el 28 de Julio de 2010 en La vida de Leo

Tenéis las palomitas preparadas, ¿no? Vale, así me gusta. Pues comencemos.

Hay quien piensa que los cumpleaños se deberían celebrar siempre el día que toca, quiero decir, que si va y cae en miércoles, pues ese día hay fiesta. Si te toca un lunes, pues un lunes y punto. Yo sin embargo opino que es bastante rentable celebrarlo otro día diferente, en fin de semana por ejemplo. Además de tener dos días especiales si lo organizas en sábado como yo viene mucha más gente y encima te puedes quedar hasta más tarde, ¡marcha, marcha!

Por segundo año consecutivo mi fiesta de cumpleaños se celebró después del día 23. Y por segundo año consecutivo he de decir que… ¡¡¡ fue todo un éxito !!! Que no lo digo yo, lo dicen muchos de los asistentes. Mi prima Maite, por ejemplo, dijo (y cito palabras textuales) que había sido “el mejor cumpleaños de toda su vida”. Y yo me alegro un montón, y mi mamá más, porque de eso se trataba, de que todos los asistentes lo pasaran genial.

Antes de seguir he de decir que la fiesta era en mi honor pero compartía protagonismo con mi primo Miguel que cumplió 7 años un día antes que yo. Él tuvo su propia tarta, pero no seré yo quién os la enseñe sino su mamimanitas (ya sabéis ;) ). Aunque la verdad, a juzgar por al decoración que hizo mi mamá creo no tuvo muy en cuenta al pobre chiquillo. Pero bueno, me parece que tampoco le importó demasiado, él mientras hubiera tarta…

Ah sí, la decoración. Atentos porque al más puro estilo lluvia de estrellas el patio de mi abuelo se transformó en lo que dura la siesta de un niño de DOS años en… ¡¡¡LEOTOWN!!!

Leotown

Flores de colores, conejitos, un árbol enorme, más flores (¡muchas más de las que se ven en la foto!) y globos naranjas adornaban el patio. Evidentemente el tema de la fiesta era Bunnytown, claro, mis segundos dibujos favoritos después de Baby Einstein. La cosa estuvo reñida entre conejilandia y Pocoyó, pero al final el niño de afuuuu perdió. He de decir que todo todito lo que veis (y que ahora decora las paredes de mi guarde) lo hizo mi mamá robándole horas a su sueño. Hay que ver lo que se saca de doce euros de cartulina de colores y unas ojeras, ¿eh? Ah, y de dos barras de pegamento, que dice que es la primera vez en su vida que acaba una antes de que se le seque. Menos mal que para colocarla la ayudó mi tita Lola, mucho más concertada en estas cosas. Ah, y mi papá, que repartió (e infló) todos los globos jjjjjanjjjjjas.

La que también robó muchas horas al sueño (y a la plancha) fue mi tita Teresa, nuestra explotada pastelera familiar. Ella elaboró mi tarta de conejitos, con mi héroe Súperconejito (con sus gafas a lo Rappel y todo) y el Rey Conejito presidiéndola. Otra (una más) auténtica obra de arte.

Tarta Bunnytown

Muchísimas gracias tita por tu regalo. Creo que a este paso voy a tener que estar haciéndote mandados hasta el día del juicio final para compensarte. Como os he comentado mi primo Miguel también tenía su tarta pero para ver ésta y más detalles de la mía tendréis que pasar por su blog. Ah, y decid que vais de mi parte, así me gano más favores ;)

Al principio quedé un poco impresionado con tanta flor, y eso que no soy alérgico, pero en cuanto me comí la primera patata frita todo cambió.

Leo Rey

Y bueno, ya cuando empezaron a llegar los invitados con sus regalos… ¡más todavía! Hubo ropa que mi lindo palmito lucirá este invierno, coches, libros, DVDs de Sésamo, juguetes para la bañera, un triciclo de mis titos Alfonso y Ana y… ¡hasta un tractor! Increíble pero cierto, a mis DOS años de vida ya tengo un auténtico John Deere en el garaje. Mi abuelo me dijo hace tiempo que me lo compraría él pero mis primos se le adelantaron y yo, pues a ver, no le voy a hacer ascos, a tractor regalado… no le mires las ruedas. Ya sólo me faltan las olivas.

Tractor

Además de estos juguetes mi mamá sacó mi tobogán, mis correpasillos, mi balancín y muchas pelotas, así que todos los niños nos entretuvimos un montón. Más aún cuando empezó a repartir globos con forma de flor made otra vez in mi tita Teresa y unos pomperos y todos nos pusimos a hacer pompas de jabón. Madre mía, aquello parecía como si le hubieran echado un bote de Fairy a la piscina (por cierto, también usada como juguete por algunos niños) y hubieran batido el agua a velocidad 3-5-7 progresiva, ¡qué de pompas! Mi amigo Francisco y yo también soplamos, ¿a que sí Fran?

Leo&Fran&Pompas

Y qué hubiera sido de esta fiesta sin el megachino, porque después vino otra sorpresa, unos tubos lanzapapelitos brillantes que causaron una enorme sensación.

Confeti

Menos mal que los tiramos en la calle (gracias Alfonso por barrer la puerta al día siguiente antes de que nos denunciara el Ayuntamiento) porque de haberlo hecho dentro aún estaríamos recogiendo papelitos del fondo de la piscina.

Y para terminar, como no, ¡piñata! Piñata a la española, claro, que no es tan chula como la de mi querida amiga Emma pero que de colofón a la fiesta nos va que ni pintado. Había chuches, globos y hasta pelotas amarillas que “sospechosamente” acabaron todas en las manos de mi primo Alejandro.

Piñata

Después de tantas emociones y juegos, bailes y gusanitos estaba de lo más acalorado así que nada mejor que un buen remojón con agua para acabar la noche, ¡que la temperatura estaba por las nubes!

Fiesta&Agua

Bueno, y esta fue mi fiesta de segundo cumpleaños, ¿os ha gustado? Yo creo que estuvo genial y mereció la pena aunque todos (que son más bien todas) las que participaron en su organización acabaran exhaustas. Yo les sugeriría que para el próximo año empezaran a preparar la fiesta correspondiente en el mes de marzo más o menos, aunque igual los sandwich se custren un poquito… En cualquier caso…

¡¡¡gracias a todos los que participásteis en mi fiesta!!!

Segundo cumpleaños

Un cumple de sorpresas, uno

por Se el 25 de Julio de 2010 en La vida de Leo

Antes de centrarme en los detalles de lo que dio de sí el día de mi cumpleaños número DOS, un par de cositas:

Primero, un agradecimiento. A todas las personas que me felicitaron en el anterior post. Me siento un niño muy afortunado por tener tantos amigos alrededor del mundo. ¡Gracias!

Segundo, una advertencia. Coged palomitas y un refresco que este post promete ser la versión bloggera de “Lo que el viento se llevó”, o mejor dicho, lo que el viento no se pudo llevar: los recuerdos de un día inolvidable.

Todo empezó muy temprano. Quizás intuyendo la cantidad de sorpresas que me esperaban me desperté antes de que mi mamá me llamase como cada día para ir a la guarde. Sobra decir que me comió a besos después de cantarme cumpleaños feliz. Mi cuna estaba llena de globos (esa noche hice una escapadita a la cama de mis papás…), lo cuál no hacía más que confirmar mis sospechas.

Cumple&Globos

Después me fui a la guarde. Mi cumpleaños es el último que se celebra en el curso (que por cierto, acaba el próximo miércoles) y gracias a que he asistido a un montón de homenajes cumpleañeros desde el mes de septiembre sé que ese día no se puede ir con las manos vacías, que hay que llevar una tarta (casi siempre un bizcocho) y algún detallito para los compis de clase (casi siempre chuches). Ya el año pasado mi mamá quiso sorprender. Supongo que ya sabréis que a ella le gusta ser diferente. Hay quien la llama rara pero yo prefiero pensar que es original. Por eso deconstruyó el tardicional bizcocho, en plan Ferran Adriá, y elaboró una tarta tren que hasta tenía sus raíles y todo.

Cumple&Tarta tren

Bueno, menudo exitazo tuvo el trenecito. A mis seños les encantó y mis compañeros no dejaban de mirarla completamente alucinados.

Cumple&Guarde&Tarta-1

Después del obligatorio cumpleaños feliz y de tener mis más y mis menos con algún niño que se me adelantaba a soplar la vela pudimos hincarle el diente al tren, que menos mal que no era de acero que sino más de uno hubiéramos acabado mellados.

Cumple&Guarde&Tarta-2

Gracias a mi tarta tren me convertí en el niño más popular de toda la guardería, lo cual, de vez en cuando, es de agradecer.

Cumple&Prota

Pero la cosa no acabó ahí, que si recordáis he comentado que también hay que llevar un detallito para los compañeros de clase. Esta vez mi mamá sólo “sugirió” la idea, pero quien la materializó fue otra: mi tita Teresa, nuestra pastelera familiar. Atentos a esta cosa tan chula.

Cumple&Galletas

¡¡¡ Galletas decoradas y personalizadas !!! Y mis seños que pensaban que eran compradas, ¡de eso nada! Hechas con sus propias manos, ¿molan, eh? Podría poner muchas más fotos de las galletas, pero como no quiero ser acaparador os sugiero que paséis por su blog para ver estas y muchas más de las cosas espectaculares que hace (y de paso escribidle, que eso la anima a seguir y a mí me esperan muchos cumples por delante ;) )

Por supuesto yo no iba a ser menos y también quise mi galleta.

Cumple&Guarde&Galletas

Ya por la tarde, y después de reponer fuerzas con una estupenda siesta, llegó la hora de los regalos. El primero que abrí, porque fue el primero que me llegó, fue el de unos muy buenos amigos míos a los que desde aquí quiero dar las gracias por acordarse siempre de mí.

Cumple&Vagoneta

Vale que mi cara igual no lo demuestra, pero es que mamá no paraba de insistirme en que mirara a cámara cuando yo lo que quería era abrir el regalo. Bueno, ¡este y los que seguían!

Mis papás me regalaron un tablero donde se ponen piezas de colores tamaño XXXXXXXL, que yo he visto por casa de mi abuelo uno parecido de mi mamá y mis tíos de hace la tira de años y las piececitas de entonces eran de lo más diminutas. Me viene genial, porque así practico con los colores que mejor me sé: afú, jojo, veive y llillo.

Cumple&Tablero

Luego me encontré con un Señor Patata con un montón de bocas, ojos y orejas de repuesto. Anda que si los abuelillos también tuvieran tantos recambios no lo iba a agradecer la Seguridad Social…

Cumple&Señor Patata

También me regalaron un autobús (aunque mi tita Lola insiste en que es de su parte que para eso lo compró ella) que no sale en ninguna foto porque no me dejé (qué hartura de fotos, oye) y un chisme made in la tienda de las letras amarillas para aporrear a gusto. No saben lo que han hecho al regalarme ese martillo…

Cumple&Martillo

Y para terminar el día, como no, cervecitas para los mayores y helado para los pequeños. Y quizás por seguir la tradición inaugurada el año pasado… ¡nada mejor que un uno de chocolate!

Cumple&Helado

Comprenderéis que la megafiesta del día siguiente necesita un post aparte, ¿verdad? Pues nada, id encargando ya más palomitas y refresco. ¡Y que sean de los extragrades porque tengo muchas fotos!

Dos años

por Se el 23 de Julio de 2010 en La vida de Leo

Llevo varios días dándole vueltas a la cabeza, pensando por qué mi cumpleaños número DOS debería ser tan especial como el número UNO. Porque ya sabemos que el primero es el más importante… ¿o no? La verdad es que aquél fue un día señalado en mi vida, pero… ¿por qué este no lo iba a ser menos?

Por eso me he puesto a repasar todo lo que ha ocurrido en los últimos 12 meses. Y gracias a que tengo este blog para dejar constancia de ello, que si tuviera que echar mano de las neuronas marchitas de mi mamá… apaga y vámonos. Y repasando me he dado cuenta de que en este tiempo he cambiado un montón. He pasado de dar cuatro pasos torpes a correr como un torpedo. Canto, bailo, salto, llamo a la gente por su nombre y sé los colores (los básicos, aún no alcanzo a entender lo que es el azul petróleo ni el rosa palo. Creo que esos colores sólo los pueden distinguir las que vienen con el cromosoma XX de serie…). Doy besos y abrazos a mis papás y a la gente que me cae bien. Hago puzzles, ojeo libros, construyo torres enormes, como solito, señalo las partes de mi cuerpo… El pelo me crece a un ritmo inusualmente rápido teniendo en cuenta lo pelón que era. Tengo genio (aunque yo prefiero llamarlo carácter), juego al fútbol, llamo a los abutobuses y siempre digo hola y adiós cuando llego o me marcho de un sitio, educado que es uno. Y todo, todo esto (y más) lo he aprendido en el último año. Así que definitivamente voy a dejar de pensar para afirmar que mi cumpleaños número DOS es tan especial como el número UNO, que todo esto… ¡hay que celebrarlo!

Y vaya si lo celebraremos, ¡a lo grande! Tengo entendido que se prepara otra fiesta, temática por supuesto. Eso sí, no me preguntéis el tema porque no tengo ni la más remota idea, otra vez es una sorpresa. Será mañana sábado. Sí, ya se que debería ser hoy que para eso es mi cumple, pero no sé que problemas de logística hay con la decoradora y la pastelera que necesitan más tiempo. Bueno, en realidad no me importa. Lo que cuenta es que vendrán mis amigos y pasaremos un rato genial, seguro. Ah, ¡y habrá regalos! Porque… ¿qué sería de un cumple sin regalos? Mejor especifico, ¿qué sería de MI cumple sin regalos? Pues nada, para qué vamos a engañarnos. Quiero regalos, quiero besos, felicitaciones, risas, juegos, diversión, ochíos, gusanitos, globos, fanta de naranja, piñata y una vela. Porque, por si no ha quedado suficientemente claro…

¡¡¡ HOY ES MI CUMPLEAÑOS !!!

¡¡ EL NUMERO DOS !!!

¡¡¡ FELICIDADES A MI !!!

Segundo Cumpleanos

Mimeando

por Se el 19 de Julio de 2010 en La vida de Leo

Mi amigo Dani me ha propuesto un reto (o mimo) y yo, como chico decidido que soy, lo he aceptado. Así es internet, lo mismo sirve para ver las noticias, buscar recetas de cocina, encontrar viejos amigos o jugar con los nuevos, como es mi caso. Mola esto de internet.

Bueno, a lo que iba. El reto consiste en responder una especie de cuestionario, así que no le doy más vueltas, allá voy:

Un autor: Por todos los momentos felices que me ha hecho vivir desde bien pequeñito… la señora que tuvo la brillante (y tonta, según mi mamá) idea de crear los Baby Einstein. A esa señora le deberían poner un monumento, aunque creo que gracias a su (tonta) idea se lo puede pagar ella misma. Y en oro macizo.

Un autor que detesto: Pues esos que hacen las noticias de la tele porque van de mal en peor. No hay día que no cuenten una tragedia y eso no me gusta nada de nada.

El libro que más me gusta: Son varios, de cartón. Tenían una ruedecita que girabas y salían bebés animalitos en uno y alimentos en otro. Tanto he jugado con ellos que ya los tengo destrozados. ¿O quizás el juego consistía en destrozarlos?

Lo que me emociona: Los autobuses. Me fascina verlos bajar por mi calle, grandes, rojos, azules, amarillos… El momento clave son las 14:45. A esa hora llegan de cinco a seis y yo grito y tiemblo de la emoción al verlos todos juntos. Los autobuseros ya me conocen y me tocan el cláxon cuando pasan por mi lado. Soy famoso hasta en ese sector.

Algo que odie: No me gusta nada de nada que intenten retenerme en casa cuando yo lo que quiero es salir a la calle. Tampoco que mi papá no me deje asaltar a mamá mientras se ducha. Me fastidia que me regañen si me ensucio más de lo tolerable (¿alguien me explica cuánto es eso?) y que no me den chuches porque se acerca la hora de cenar.

Hala, y ya está. ¿Lo he hecho bien, Dani?

Nota para el recuerdo: Hoy he conseguido subirme al tobogán eléctrico de mi parque yo solito, ¡mi primera vez!

Nota recordatoria: Faltan 3 días para mi cumple. Repito, ¡¡¡ 3 días !!!

Mimo

La lengua de Cervantes

por Se el 14 de Julio de 2010 en La vida de Leo

Me parece que al final no me va a quedar más remedio. He estado dos años dándole esquinazo a eso de aprender a hablar como los mayores. Más bien he intentado que ellos comprendieran y utilizaran mi idioma bebil, mucho más práctico y sencillo. Pero no, al parecer soy yo el que definitivamente tengo que aprender la lengua de Cervantes para poder comunicarme con los demás. Así que voy a tener que dejar las onomatopeyas y los llantos para pasar a las perífrasis y la conjugación de los verbos. Uf, qué rollo…

De momento voy soltándome con algunas palabritas sencillas que paso a enumerar para que luego cuando sea mayor y me haya convertido en un virtuoso del idioma recuerde mis tiernos comienzos:

nana: rana
ca: mosca
fafa: jirafa y rafa (por Rafa Nadal: Rafa, Rafaaaaa)
nina: máquina
abú: autobús
tata: pelota
aba: agua
yata: ya está
quiiiiiiiiiiiiiiiitaaaaaaaaaa: quita
mema: dame más
mima: a mí más
io: yo
pipi: pipi, pajarito
tete: fuente
che: coche
toto: moto
tato: zapato
aquí ta: aquí está
pinpon: chimpom
afuuuuuu o fuuuuuu: azul
veive: verde
jojo: rojo
janja: naranja
tati o tachi: palabra comodín. Para todo lo demás… tachiiiiiiiiiiiii.

Y ahora una pequeña muestra de mis dotes comunicativas, para que luego no se diga que no pongo interés en aprender a expresarme.

perro

Campeones

por Se el 12 de Julio de 2010 en La vida de Leo

Lo logramos. A pesar del tropiezo inicial con los navajeros relojeros del país de las vacas moradas llegamos a la final del Campeonato del Mundo de Fútbol. Pero no sólo llegamos, no, llegamos… ¡¡¡ y la ganamos !!! Menudo partido el de ayer, qué estrés por Dios, qué intensidad. Yo estaba que me comía las uñas, lo cual mi mamá agradeció porque se ve negra para cortármelas y a veces las tengo que ni Tomatito. Nos tocó jugar con unos tulipanes naranjas, que más que esas delicadas florecillas de bulbo parecían plantas carnívoras, qué marrulleros, la de patadas que le dieron a nuestros chicos. Hubo uno que yo creo que se confundió de Campeonato y pensaba que estaba en el de kárate. Y el árbitro… bueno, en mi corta vida había visto un tipo más ciego que ese. Menos mal que al final uno de nuestros chicos, uno que brilla con luz propia sobre el terreno de juego (sobre todo por lo pálido que es el pobre) marcó el gol de la victoria. Y menos mal que el portero enamorado paró un par de entradas del tulipán sin hojas, que sino… En fin, que al final tanto sufrimiento mereció la pena y por primera vez en nuestra historia…

¡¡¡ SOMOS CAMPEONES DEL MUNDO !!!

De fútbol, claro, que sino luego los chicos del baloncesto, del balonmano o de las motos se me enfadan.

La fiesta en mi pueblo fue increíble. Banderas por todos sitios (incluida la nuestra, un “regalo” que la Armada le hizo a mi papá), gente disfrazada, traca, Manolo Escobar, pulpos… y agua, mucha agua que la gente lanzaba desde los balcones porque el calor era proporcional a la emoción. Y yo la disfruté, bailé al son de la música y los gritos de la gente y alcé mis brazos en señal de alegría porque mis papás no dejaban de decirme que lo que estábamos viviendo era algo histórico nunca visto. Lo cual me lleva a pensar que quizás debiera pasarle una minuta a la Federación Española de Fútbol porque desde que yo he llegado a este mundo no paramos de ganar cosas. Que va a ser que le traigo suerte a la selección. Y no me extraña, mirad qué bien me sientan los colores patrios ;)

Campeones

La fiesta del agua

por Se el 09 de Julio de 2010 en La vida de Leo

Estos días algún diablillo ha debido poner a tope la calefacción en el infierno porque de otra manera no me explico el calor que hace. O eso o que han colocado un ventilador súper-mega-extra gigante al sur del Sáhara que nos está mandando todo todito el aire del desierto a Jaén. No, no, no exagero, que si ya hace unas semanas en La Torre alcanzábamos la máxima temperatura de España ayer lo volvimos a hacer. Me siento como un huevo frito, o sea, frito. En alerta roja estuvimos y todo, y no precisamente porque los tipos del tiempo se hayan puesto la camiseta de nuestra selección.

Por suerte en mi guarde se apiadaron de nosotros los niños y nos organizaron la fiesta del agua. Yo imaginaba una piscina enorme, chorros de agua por todos sitios, sombrillas… Pero teniendo en cuenta la cantidad de niños que somos y lo peligrosa que puede llegar a ser el agua mis seños decidieron que mejor nos colocaban un charquito pequeñito con un palmo de agua y a remojarse, con lo cual aquello acabó pareciéndose a Benidorm en pleno mes de agosto.

Fiesta del agua

Aunque bueno, la falta de espacio no fue motivo para que no nos lo pasáramos bomba. Acabamos todos exhaustos de tanto jugar y arrugados como pasas, pero mereció la pena porque desde que mis primos volvieron a su casa tengo la piscina del abuelo para mí sólo y, aunque me gusta mucho bañarme en ella, siempre es más divertido cuando tienes otros pececitos alrededor. Por cierto, he superado mi “respeto” inicial al charco y ahora ya me baño yo solito en él. Con dos… con dos nada, ¡ni con dos manguitos!

Lo bueno de este calor, además de disfrutar del agua, es la escasa ropa que mi mamá me obliga a ponerme. De hecho me paso la mitad del día en pañal y cuando salimos busca la indumentaria más fresquita posible. Porque como yo no soy niña y no puedo ponerme esos vestidos de tirantes tan ligeritos que ellas llevan… Creo que las demás mamás piensan como la mía, porque ayer en el parque me encontré con mi amigo Francisco e iba vestido igual que yo. Éramos los chicos empetados ;)

Leo&Fran

A juzgar por la cabeza que me saca parecería que Fran es mayor que yo. Pero no, yo nací dos semanas antes que él. Y por cierto, esas mismas DOS semanas son las que faltan para mi cumpleaños número DOS. Lo tenéis apuntado en la agenda, ¿verdad?

Sésamo

por Se el 06 de Julio de 2010 en La vida de Leo

Cada noche mi mamá me lee un cuento antes de ir a dormir. Ella dice que le gustaría poder invertarse divertidas historias para mí, con personajes únicos y llenas de sorpresas, pero por lo visto su cerebro a ciertas horas del día no da para mucho. Por eso recurre a un libro, que digo yo, tampoco está mal que conozca los clásicos de la literatura infantil, mira que si luego me examinan de eso en la guarde…

Uno de los cuentos es el de “Alí Babá y los cuarenta ladrones”, que como su propio nombre indica, trata de un tipo llamado Alí Babá y de unos ladrones, concretamente cuarenta, que guardaban sus tesoros robados en una cueva a la que se accedía con unas palabras secretas: ábrete, sésamo. El joven Babá descubrió su secreto, eliminó a los ladrones y se quedó con el tesoro sin ningún remordimiento, que ya se sabe que el que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.

Y os preguntaréis, ¿a qué viene todo esto? Pues viene a que yo, el pequeño Leo, me he convertido en el Alí Babá del siglo XXI. O algo por el estilo…

Yo no entiendo de eso que llaman fines de semana en cuanto a horarios se refiere, al menos en los de levantarse. Mis papás no están muy de acuerdo con esto, pero es que tengo el biorritmo muy marcado. Así que como madrugamos nos da tiempo a un montón de cosas. Lo primero es sesión de juegos en la cama, lo segundo desayunar y lo tercero… Ahí es cuando me convierto en medio árabe de cuento, pero adaptado a los tiempos que corren. El tesoro ya no está en una cueva, sino detrás de una pantalla de televisión, y no hay ladrones, que esos están ocupados en otros ministerios, uy, perdón, menesteres. Eso sí, la palabra mágica sigue siendo… ¡sésamo! Que enciendo la tele y ahí aparecen un montón de marionetas que me encantan y que viven en un sitio así llamado. Era lo lógico, después de las de Baby Einstein y Bunnytown éstas acabarían atrapándome, tengo vena titiritera. Está Coco, el Monstruo de las Galletas, la Rana Gustavo, El Conde Draco, Elmo… y mis favoritos, Epiiiiiiiiiiiiiiii y Blas.

Mis papás están muy contentos de que me gusten estos dibujitos, porque aunque modernizados, son los que ellos veían cuando eran pequeños y salían del cole (antes había cole por la tarde, ¡increíble!). Eso sí, mamá sigue sin entender ese amor que Blas siente por las palomas. Y papá aún se pregunta si Epiiiiiiiiiiiiiiii y Blas son pareja de hecho o no. Desde luego, qué complicados son. ¡Si sólo hay que disfrutar de las marionetas, hombre!

Sésamo

P.D. Gracias a mi tita Teresa por regalarme la camiseta ;)

Mi mamá me mima

por Se el 01 de Julio de 2010 en La vida de Leo

Mi mamá me mima,
pero no porque sea su obligación.
Lo hace porque me quiere,
y, más concretamente, porque me quiere un montón.

A veces es un poco pesada,
todo el día con los abrazos y los besos.
Cualquiera diría, mamá,
que estás loquita por mis huesos.

Yo intento hacerme el duro,
pero no hay manera, no lo consigo.
Así que al final me contagia,
y quiero tenerla siempre conmigo.

Me agarro fuerte a su pierna,
pido sus brazos a cada momento.
La busco mientras hace pipí o se ducha,
porque sólo así estoy contento.

Muchos dicen que padezco una severa mamitis,
pero yo creo que no tienen razón.
Lo que pasa es que yo también la quiero mucho,
con tooooooooodo mi corazón.

Y para demostrárselo, qué remedio, la beso y abrazo,
y hasta le escribo preciosas poesías,
que hoy me he levantado inspirado,
aunque… ¡sólo me ha durado hasta mediodía!

Mamitis

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